viernes, 28 de febrero de 2014

Especial: Las películas infantiles más mal habladas

Los dibujos animados no son siempre para niños, mucho tiene que ver la clase de imágenes, la temática y más aún, el lenguaje. No obstante, entre las películas que llegan a ser clasificadas como infantiles (G o PG en los Estados Unidos o bien, A o AA en México), suelen tener un léxico que no siempre se considera “apropiado”.
Hoy, al coincidir mi entrada número 23 del blog con mi vigésimo tercer cumpleaños, les traigo esta lista:

5


"BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANOS"


Título original: Snow white and the seven dwarfs
Año: 1938.
Doblada en 1964, la reina y villana en este cuento de los hermanos Grimm dice una serie de palabras altisonantes, especialmente en la escena donde se transforma en la anciana que ofrece la manzana a Blancanieves.
En este caso, el doblaje fue reeditado en la década pasada, eliminando muchas de las palabras altisonantes.
Citas:
“El corazón de un jabalí… ¡perro traidor!”

“Una ráfaga de viento… para avivar mi odio…”

“Ahora, infernal poción, cumple tu misión”

4


"ROBIN HOOD"


Casa productora: Disney
Año: 1973
Con una serie de groserías se expresan varios de los animales de esta versión de la historia de Robin Hood, varias de ellas resultan ser altisonantes muy por encima de los clásicos “tonto” o “idiota”, incluso llegando a llamar a Juan Sin Tierra como el “Rey Pelele”
A la fecha, ésta película cuenta con el doblaje original.
Citas:
“¡Qué imbécil eres!, ahora sé por qué tu madre te puso por nombre Lelo”

“¡Debieron haberte bautizado Tiro Imbécil!”

“¡Es el Rey inglés pelele!”

3


"SHREK"


Casa productora Dream Works
Año: 2001
Esta película no contiene en sí ninguna palabra fuera de lo que podría considerarse “normal”; sin embargo contiene una serie de frases que dentro del léxico hispano (y sobre todo mexicano) se consideran albures, frases en doble sentido con connotaciones sexuales y ofensivas. Un 90 % de las frases en ese sentido son dichas por un tal “burro”.
Frases:
“No va a saber si sube o baja”

“Pregúntame, pregúntame”




2


“LA BELLA DURMIENTE”


Título original: “Sleeping Beauty”
Casa productora: Disney
Año: 1959.
Maléfica. Tenía que ser esta villana la que casi encabezara esta lista; en menos de cinco minutos, esta película dice tres groserías de las más grandes, todas ellas dichas por Maléfica al enterarse de que sus secuaces buscaban a una adolescente de 16 años en las cunas del reino.
En la década pasada el doblaje fue cambiado y las palabras altisonantes eliminadas.
Citas:
“¿Cunas? ¿Cunas? ¿Así que durante dieciséis años han estado buscando a un bebé…? ¡Idiotas! ¡Imbéciles! ¡ESTÚPIDOS!”

1


“LA ESPADA EN LA PIEDRA”


Título original: “The Sword in the Stone”
Casa productora: Disney
Año: 1963.
Esta película es la reina si de insultos e improperios se trata: uno de los adorables protagonistas dice no menos de cincuenta veces palabras relacionadas con el diablo o el infierno, y no es nada menos que Merlín. Incluso se puede decir que comparado con él, la villana en esta película Madame Mim es correcta y recatada al hablar, e incluso la propia Maléfica que se vio en párrafos precedentes.
Esta película conserva su doblaje original.
Citas:
“Diablos y demonios del infierno, ¿qué hace un monstruo de ese tamaño en ese charco…?”

“Cadena del demonio”

"Yo soy un viejo estúpido (...) enojón y muy feo" 

“¡Demonios!, ¡Diablos del infierno!”

Y tú, ¿Sabes de alguna otra?

martes, 25 de febrero de 2014

Sinsajo: final agridulce


En unos meses más veremos la adaptación cinematográfica del final de la obra de Suzanne Collins; obra que con toda seguridad se convertirá en uno de los grandes íconos de la década de 2010; no obstante en esta última entrega Suzanne Collins juega de manera diferente y nos deja una sensación de vacío hacia el final de su novela.

Sinopsis

Advertencia: esta sección contiene información que, si no has leído el libro, quizá no quieras saber ahora mismo; si es el caso, ve a la sección crítica y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza justo donde se quedó en “En Llamas”, con el final de los LXXV Juegos del Hambre sin un ganador, la destrucción del Distrito 12 y el rescate de Katniss por parte de los rebeldes.
La protagonista descubre que la destrucción del Distrito 13 son sólo un mito; en medio de una encendida rebelión en varios de los distritos. Por su parte, Peeta se encuentra en el Capitolio, tomado como rehén del gobierno.
Katniss decide actuar como el símbolo de la rebelión y grabar promocionales para que puedan ser usados como propaganda a favor de la rebelión. Reencontrada con antiguos vecinos del Distrito 12 y su madre y hermana, Katniss se enfrenta al dilema moral que supone ser el símbolo de una rebelión que cada día cuesta más vidas; por su parte no cuenta con la simpatía del gobierno del Distrito 13, pese a ser su sinsajo.
Tras una serie de batallas, entre las que se cuenta el rescate de Peeta, los rebeldes logran entrar al Capitolio; pero Katniss tiene un propósito diferente: quiere ser ella la que asesine al presidente Snow; en tales condiciones, se separa del grupo en que se encuentra, y logra llegar hasta el edificio del gobierno; en donde se percata de que su hermana se encuentra sirviendo en la rebelión; y tras una serie de bombas, su hermana yace muerta.
La guerra termina, pero la historia no; Katniss vive un duelo que se puede calificar casi de insufrible y finalmente llega el día de la ejecución de Snow; en donde será ella la que dispare la flecha que le dé muerte, no obstante, Katniss en el último momento decide disparar en contra de la presidenta, dado que se da cuenta que las bombas que mataron a su hermana no provenían del Capitolio.
Años más tarde, Katniss vive en el Distrito 12 y se encuentra casada con Peeta y tiene dos hijos. Los Juegos del Hambre dejan de celebrarse, y todo parece ir bien.

Crítica

Debo de parecer odioso cada vez que digo esto, pero las trilogías tienen una serie de reglas casi predeterminadas; una tercera parte debe conectar la historia precedente (que se quedó en suspenso) y dar un final espectacular, en donde la historia se defina por muy poco, pero la victoria sea significativa para el bando vencedor; los protagonistas deben entrar en dilemas morales y además, debe tratarse de una historia muy sentimental, para conectar a los personajes con la audiencia.
Si nos ceñimos a esta descripción, veremos que Collins logra dar en el punto en casi todas las reglas antes descritas, su historia tiene un ritmo interesante, que cautiva desde el principio; le da su lugar a la moralidad y los sentimientos que caracterizan a una tercera parte. Lo que falló aquí fue una cosa: faltó el espectacular final que supone una trilogía.
Uno cree que cuando ha leído dos libros de poco más de cuatrocientas páginas, el final será grandioso; pero pese a estar muy cerca de lograrlo, Suzanne nos deja en puntos suspensivos. En efecto, la historia debió avanzar más a través de la batalla final de ésta debió tener el punto espectacular que supuso en su caso, la destrucción del anillo único en El Retorno del Rey; el DeLorean dejando atrás una locomotora que se destruiría ante nuestros ojos en Volver al Futuro III o la destrucción de la Estrella de la Muerte en el Regreso del Jedi; por mencionar algunas; sin embargo esto no ocurre, no al menos en la visión de este crítico.
La verdad es que salvo ese detalle (que pesa mucho en el balance final), la historia es diferente, fluye correctamente y tiene todo para ser un buen cierre, salvo… por el cierre, al que le faltó definitivamente mucha más acción y vistosidad.

Mi valoración personal:




Calificación:
7.5

sábado, 8 de febrero de 2014

La Silla del Águila: la historia siempre se repite


En diciembre de 2011, un candidato a la Presidencia de la República de cuyo nombre no quiero acordarme, respondió (mal, por cierto, y eso fue motivo de muchas burlas a través de internet) a una pregunta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La pregunta era sobre cuáles eran los tres libros que marcaran su vida. En su respuesta atinó a decir que eran “la biblia, La Silla del Águila de Enrique Krauze y otro que no me acuerdo”.
Yo aún sigo buscando en librerías la dichosa Silla del Águila de Enrique Krauze, pero los dependientes insisten en venderme la de Carlos Fuentes. Lástima, el hoy habitante de Los Pinos, se nota, nunca la leyó.
El título de la obra hace alusión nada más ni nada menos que a la silla presidencial: el símbolo por antonomasia del poder en México y de la posición elevada casi omnipotente que ostenta el Presidente de México. Vaya título más adecuado para la sátira política que en sus páginas se desarrolla, que no se aleja mucho de la realidad de nuestro país.

Sinopsis

Advertencia: esta sección contiene información que, si no has leído el libro (como el actual Presidente de la República), quizá no quieras leer ahora mismo. Si es el caso, ve directo a la sección crítica, y reanuda tu lectura allí.

Carlos Fuentes  utiliza el método epistolar para mostrarnos una obra desde distintos ángulos, cual Drácula de Bram Stoker. La historia comienza con una revelación: Rosario Galván, una calculadora y seductora mujer le escribe a un recién llegado Nicolás Valdivia “tú serás presidente de México”. 
Planteado en un lejano año 2020, México es el mismo de siempre: depende económica y políticamente de los Estados Unidos, el partido tricolor domina la política nacional, existen problemas internos de protestas y luchas que son reprimidas u opacadas por el gobierno. Y no obstante, algo ha ocurrido. Debido a las discrepancias políticas del Tío Sam con presidente Lorenzo Terán, la Unión Americana ha cortado las telecomunicaciones creando una crisis temporal en la que el único medio para comunicarse es precisamente a través de cartas.
Así las cosas, Rosario sitúa a Nicolás en la Oficina de la Presidencia de la República, y a través de una movida de hilos (nada poco común en un país como el nuestro) magistral; Nicolás ahora es el sucesor de Lorenzo Terán a su “falta absoluta” para utilizar el texto constitucional.
Nicolás recibe asesoría de un anciano que un día fue presidente de México (con casi toda seguridad, Fuentes quiso incorporar a un Salinas de Gortari o José López Portillo pero sin nombre ni apellido, de suerte que se le denominó “el Anciano del Portal”). Poco a poco, Nicolás va aprendiendo los manejos de la política mexicana “no dejar nada por escrito” la regla de oro, los secretos y las trampas que se ejercen para retener el poder.
La trama avanza y Nicolás ya no es un novato en el manejo de la política y no sólo eso: tiene acceso a archivos y documentos que pueden (y serán) usados en contra de los personajes. Ahora sólo falta ver el entramado final; en que la falta absoluta de Lorenzo finalmente se sucede, y se cumple la premisa “tú serás Presidente de México”. Pero ello desencadena una ola de traiciones en la que ahora Nicolás ya no es aliado sino enemigo de Rosario; y se hacen los cambios necesarios a la Carta Magna para eternizar a Nicolás en la Silla del Águila por muchos años; porque él es hijo del Secretario de Defensa, quien lo colocó en manos de Rosario precisamente para eso; para dar un brutal y directo golpe de Estado al Comandante Supremo (es decir, el presidente Lorenzo) e iniciar una nueva dictadura en México.

Crítica

Todo político tiene que ser hipócrita. Para ascender, todo se vale. Pero no hay que ser sólo falso, sino astuto. Todo político asciende con una cauda de desgracias amarradas… Carlos Fuentes, el autor.

Carlos Fuentes tiene una pluma increíble; los personajes juegan en un tablero neblinoso para ellos, pero bastante claro para el lector, que tendrá una perspectiva de todo el tablero (o creerá tenerla), la historia de México es tan igual a la actual y a la pasada en esta obra futurista que parece una radiografía que le fuera tomada de cuerpo entero. En efecto, Carlos Fuentes escribió esta obra en 2003, cuando apenas se había dado la transición política de partido y predice lo que eventualmente ocurrió en 2012: el partido tricolor (cuyos miembros datan del jurásico temprano) retomó la codiciada Silla del Águila y la Residencia de Los Pinos.
Pero no sólo eso: Don Carlos nos sumerge en una trama política estructurada de tal suerte que pareciera ser predecible, pero da un giro espectacular hacia el final, tendiendo una trampa desde el inicio de la historia; dejándonos un trago amargo al final, y con una perspectiva casi distópica: el inicio de una nueva dictadura en nuestro país. Ello se logra con elementos clásicos de la política mexicana y de la política en general. La obra puede tener más de una lectura maquiavélica, y es que, si bien el fin no justifica los medios, sí quien tiene los medios puede conseguir cualquier fin; además de sacar a relucir el viejo hilo negro de la intervención norteamericana en la política nacional.
La política es un tema complicado de tratar como trama. Si se hace con demasiada fuerza, la obra se volverá pesada, dado que la política tiende a etiquetarse de “aburrida”. No obstante, Carlos Fuentes logra encontrar un buen balance y entregarnos una trama política bien tejida (no excepcional, pero sí bien estructurada)
El libro requiere un conocimiento básico de la historia de México y una memoria política cercana profunda. Nos invita a recordar lo ocurrido en los sexenios de la época priista y los sucesos que llevaron a Vicente Fox a la Silla del Águila. Sería recomendable que el actual ocupante de Los Pinos la leyera realmente.
No es espectacular, porque no contiene giros de trama contundentes salvo que se trate del final; además de que permite al lector cierta confianza al leer las cartas de todos los personajes, es decir, meterse en sus mentes. Es buena y recomendable; pero sí tiene sus defectos. Apta para quienes gustan de novela política o de la historia de México.

Mi valoración personal:



Calificación:
9.5

sábado, 1 de febrero de 2014

Indiana Jones y la última cruzada: no me llames junior


En 1989 ya habían pasado casi todos los grandes éxitos cinematográficos de los años 1980. “La guerra de las galaxias” había tocado su fin (por el momento) en 1983, mientras que Superman había concluido sus filmes en 1987. El legado de estas cintas fue un predominante uso de efectos visuales y el apogeo de las películas de aventuras.
En este contexto, Indiana Jones, con dos cintas previas, presenta una más para cerrar lo que hasta 2008 se conocería como la “trilogía” de Indiana Jones. Este filme se convertiría en la culminación de una serie aclamada y recordada por muchos; además de recopilar viejos elementos sobre todo de la afamada cinta de 1981 (Los cazadores del ArcaPerdida)

Sinopsis

(Advertencia: esta sección contiene información que, si no has visto la película, no querrás conocer ahora mismo, si es el caso, sáltala y reanuda tu lectura en la sección crítica)
Dos años después de los sucesos de Los Cazadores, Indiana Jones recibe un paquete extraño, que a la postre resultará ser el diario de búsqueda del padre de Indiana, y la noticia de que su padre (interpretado por el otrora James Bond, Sean Connery) ha desaparecido mientras buscaba una pista sobre una indagación que le había llevado toda la vida: la búsqueda del Santo Grial. Tras una incursión en Venecia, lugar de desaparición de su padre, la cual trae aparejado un incendio, una biblioteca destruida, una tumba profanada y un escape a través de las alcantarillas; Jones se entera de que su padre fue capturado por los Nazis y llevado a Austria, dado que los Nazis están en busca del Santo Grial (Lo cual es más creíble que el argumento de la cinta de 1981, dado que existen pruebas relacionadas a los Nazis y la búsqueda del Grial)
Indiana sin dilación va hacia Austria, en un castillo cerca de Salzburgo donde su padre se encuentra capturado por los Nazis. Indiana trata de liberarlo, pero es traicionado por las personas que le acompañaban; cuyo propósito era que el propio Indiana fuera en búsqueda del Grial. Así las cosas, Indiana y su padre Henry logran escapar, no sin antes que en el proceso le haya sido robado el diario de su padre, en el cual se encuentran instrucciones precisas de cómo acceder hasta el Grial. Por tales motivos, Indiana y su padre deben meterse en la boca del lobo y acudir hasta Berlín, donde logran recuperar el diario en una odisea en que son interceptados por el mismísimo Führer; no obstante logran escapar en un dirigible donde son descubiertos y se ven obligados a huir en un caza alemán.
Así las cosas, tras varias peripecias, llegan a la ciudad de Alejandreta, no obstante, los Nazis ya se adelantaron y compraron al sultán del lugar para tener libertad de movimiento en su territorio, aunado a que tienen prisionero a un amigo de Jones. De este modo los Nazis y Jones con su padre llegan al lugar donde se supone se encuentra el Grial; y tras un altercado donde resulta herido el padre de Jones, Indiana se ve obligado a buscar el Grial dentro del recinto, dado que éste le dará vida eterna al que beba del mismo. No obstante, al llegar a la sala donde se encuentra el Grial, Jones y un par de Nazis que lo acompañan encuentran a un caballero de la primera cruzada resguardando el Grial; los nazis se van sobre la copa que consideran sería digna del Rey de Reyes, y terminan muertos como lo hicieran sus homólogos en Los Cazadores del Arca Perdida, Indiana elige la copa de madera y la da a beber a su padre, salvándolo de una muerte segura. La relación entre ambos se restablece y todos felices y contentos.

Crítica

Indiana Jones es un personaje legendario. Ya desde 1981, con Los Cazadores, había logrado cautivar a las audiencias del mundo ávidas por historias de aventuras. En esta que sería su tercera cinta, Indiana no defrauda aunque mantiene el guión clásico de la búsqueda de artefactos bíblicos. En efecto, el doctor Jones siempre ha estado íntimamente relacionado con objetos sagrados y misteriosos; y eso es parte de lo que lo hace ser Indiana Jones.
Los efectos visuales de esta cinta son fabulosos, para tratarse de un filme de 1989, y Harrison Ford es el mismo personaje intrépido de siempre (ya tenía en su historial tres cintas de La Guerra de las Galaxias y dos del Dr. Jones). Definitivamente el papel del corelliano arriesgado y aventurero es el que mejor le queda.
Por otro lado la dirección de Spielberg, si bien no es la mejor que ha realizado (definitivamente hubo escenas bastante forzadas tanto en dirección como en guión), lo cierto es que su trabajo es eficiente.
La historia fluye y funciona como película de aventuras, si se ve como eso y sólo como eso, la verdad es buena; si se espera una gran cinta de culto o merecedora de infinidad de premios, quedará decepcionado.
Esta cinta nos deja el sabor de Indiana Jones por todos lados y, si bien es cierto, no es la mejor película de la historia, sí logra entretener al espectador, que es el objetivo. Es buena, no más y no menos; agradable y recomendable para pasar el rato.

Mi valoración personal:
Calificación:


8
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