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domingo, 19 de enero de 2014

La sombra: un muy largo capítulo de La Ley y el Orden


En el invierno de 2008 llegó a mis manos lo que sería la primera novela que leería de John Katzenbach; escrita con antelación a su celebrada El Psicoanalista. Con un ritmo interesante y una trama que envuelve, es una buena novela de misterio.

Sinopsis

Advertencia: si no has leído el libro, esta sección puede contener información que tal vez no quieras saber ahora mismo, si es el caso; ve a la sección Crítica y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza con la visita inesperada de una anciana aterrorizada a la casa del protagonista, Simon; un retirado y solitario policía que vive una vida tranquila en Miami. La mujer, quien fuera superviviente del holocausto en los años 1940, dice haber visto a un fantasma de su pasado: La Sombra, el sujeto que en 1943 delató que su familia aún vivía en Berlín y provocó que fuera enviada a Auschwitz.
Lo misterioso del caso es que ella sólo vio a esa persona en una ocasión. Sin embargo, al día siguiente, y tras haber sido calmada por Simon, la anciana amanece estrangulada. Ese será el inicio de una investigación en donde la policía dará con un afroamericano drogadicto como presunto asesino de la mujer. No obstante, Simon sospecha desde el principio que se trata del personaje que su vecina viera la noche antes de su muerte; y sus temores se hacen realidad: al parecer ha regresado para aniquilar a los pocos que pueden reconocerle, tres judíos más que quedan en Miami.
La trama se complica cuando uno de los tres judíos desaparece. Además de que el presunto responsable del homicidio cuenta con lujo de detalle la manera en que el verdadero asesino perpetró el crimen. Entonces los esfuerzos se vuelcan hacia la búsqueda de este sujeto, que llevará a una de las fiscales de Miami hasta Alemania, en donde conocerá la historia de “La Sombra” un judío que para evitar ser deportado a los campos, se dedicó durante varios años de la guerra a cazar a otros judíos.
En el momento decisivo, La Sombra trata de perpetrar su golpe final, incendiando el edificio donde viven los otros dos judíos que quedan; sin embargo Simon ya va tras él tan pronto comienza el incendio. En una playa de Miami, finalmente, con ayuda de un cuchillo, la Sombra muere; pero a un precio altísimo: el protagonista también está muerto.

Crítica

John Katzenbach tiene una excelente pluma. Esta novela está escrita antes de su afamada El Psicoanalista, y ya entonces muestra los dotes de que hará gala en esa obra. El ritmo es un tanto irregular: comienza con muchos giros pero avanza lentamente. Sin embargo ello le da el toque de novela policiaca y de misterio a que nos tiene acostumbrados este autor. Sin duda es buena.
Los personajes: allí es un poco el punto débil de la historia; sobre todo el villano es bastante plano, pero no por ello deja de tener la personalidad que se espera de un villano; la verdad es que la historia fluye bien aunque los personajes no son del todo memorables, bastante estereotipados, pero al fin y al cabo, su trabajo es eficiente.
Sobre todo al final de la historia, Katzenbach nos da mucha información junta y eso provoca que el lector que ha llegado hasta la mitad del libro ya no pueda parar, porque la información que se tiene al comienzo es mínima, va apareciendo a cuentagotas hasta que se llega a la mitad del texto. Una táctica que se asemeja en mucho al estilo de los capítulos de la afamada serie: La Ley y el Orden.
Un buen libro, recomendable para pasar el rato.

Mi valoración personal:
Calificación:

8/10

martes, 14 de enero de 2014

El Psicoanalista: John Katzenbach se luce


John Katzenbach es un autor interesante. Sus novelas han alcanzado cierto éxito, y, sin duda alguna, el Psicoanalista es la predilecta de muchos, lo cual es visible con sólo verificar que durante diez años no ha dejado de venderse.

Sinopsis.

(Aviso: esta sección puede contener información que, si no has leído el libro, no querrás saber ahora mismo, si es el caso, ve a la sección crítica).
El Psicoanalista se encuentra dividido en tres partes. La primera de ellas comienza cuando a Frederick Starks en su quincuagésimo tercer cumpleaños le llega una carta en la cual se le conmina a suicidarse, concediéndole un término de quince días para hacerlo. De lo contrario, el autor de la misiva amenaza con “destruir” a sus familiares. La única forma de evitar suicidarse es averiguar el nombre del autor de la carta.
Pese a los múltiples intentos de Starks de resolver el acertijo, lo único que logra descifrar es que el autor de la misiva es uno de los hijos de una antigua paciente que veinte años atrás se suicidó dejando a sus tres hijos en la orfandad. El autor (que se hace llamar a sí mismo Rumplestilskin o Señor R.), decide vengar la muerte de su madre, y arremete contra todo aquél que no pudo ayudarla.
De forma sistemática, el señor R, con ayuda de sus secuaces Merlin y Virgil, roban sistemáticamente a Starks de todo: dinero, prestigio, propiedades.
Los días se agotan y Starks no logra resolver el enigma, por lo tanto se suicida.
O eso parece. En la segunda parte, Sraks roba la identidad a un indigente y pasa a ser Richard Lively, e inicia una investigación amplia del sujeto que poco a poco le fue quitando todo lo que tenía. Así, tras un tiempo de relativa tranquilidad, Starks logra hacerse de una nueva vida: se pone en forma y aprende a utilizar armas de fuego. Con uso de múltiples identidades consigue mantenerse desapercibido. Sin embargo el odio hacia quien destruyó su antiguo ser es tal que decide emprender un plan para intentar destruirle.
Starks reaparece al inicio de la tercera parte del libro ante el señor R. El juego vuelve a comenzar. Consigue obtener la identidad de sus tres enemigos, así como una terrible verdad: quien fuera su mentor es quien ha colaborado irrestrictamente en la conformación del plan en su contra que le destruyera tiempo atrás. Con este impresionante giro, el último enfrentamiento con el señor R se sucede y éste último sale perdiendo y gravemente herido. Starks obliga a los tres hermanos a resarcirle los daños que le ocasionaron, más una pensión mensual de por vida equivalente al monto que un paciente pagaba mensualmente en su consultorio. La condición es que si ello no ocurre, Starks acabará con sus respectivas carreras.

Crítica.

Definitivamente Katzenbach tiene mucho talento. La historia (que excede las quinientas páginas) tiene unos increíbles giros y a veces es imposible prever lo que ocurrirá en el siguiente capítulo. Los personajes han sido estudiados de modo tal, que sus personalidades encajan milimétricamente con la historia que se narra. Una novela de misterio muy plausible.
El ritmo de la historia es extraordinario y es de esa clase de libros que hacia la página cien, es imposible parar de leerlo. Atrapa psicológicamente al lector desde el inicio hasta el fin. Es bastante recomendable.
Sería plausible que alguna casa productora se interesara en realizar la adaptación cinematográfica, la historia da para eso y más.

Mi valoración personal:

Calificación:


9,5/10

¿Tú que opinas?

domingo, 12 de enero de 2014

La guerra de Hart. Katzenbach con una historia diferente


John Katzenbach es un autor interesante. Consagrado sobre todo en el género de la novela de misterio (comúnmente conocida cono thriller) y con una larga trayectoria que incluye El Psicoanalista, La Sombra y El Hombre Equivocado, a las que me referiré posteriormente, presenta esta historia de tipo dramático que evoca películas como El Gran Escape, con el tono característico que la Segunda Guerra Mundial le puede dar a las historias.
La novela narra al teniente Raymond Thomas Hart, un norteamericano que debió truncar su carrera de Leyes a causa del inicio de la guerra. Enviado a combatir en Europa, es capturado por los alemanes y enviado al Stalag Luft 13, un campo de prisioneros de guerra.
Debido a su condición de claustrofobia, es imposible para él escapar a través de un túnel, y se mantiene alejado de los planes de escapar que tienen el resto de los internos. En cambio, mata el tiempo estudiando leyes.
Un día, llega al campo un aviador negro, igual norteamericano, pero desatando consigo el racismo de muchos de los internos. Un día, uno de sus principales detractores, aparece muerto en el baño.
Con un espíritu garantista, pese a que muchos consideran que Lyndford Scott (el negro) es culpable del asesinato, se decide instaurar un juicio en su contra, y como Hart es uno de los pocos con conocimientos legales en el campo, se le encomienda la defensa de Scott.
Hart se enfrenta a un callejón sin salida. Pese a que mucha de la evidencia que existe es circunstancial, es evidente que el juicio que se instauró tiene una encomienda parecida a la de los Juicios de Nühremberg, pareciera que el veredicto está decidido desde el inicio del juicio.
Poco a poco se va descubriendo que el juicio no es más que un parapeto que sirve de telón para algo más: la fuga planeada de varios de los prisioneros a través de un túnel que se sucederá precisamente el día del juicio. Hart consigue finalmente dar con el asesino, quien debido a su posición, es uno de los primeros en escapar del campo, mientras que Hart es enviado de regreso a casa debido a que un enfrentamiento le ha dejado en un estado de salud complicado. La historia concluye con la absolución de Scott, quien desde el principio había clamado por su inocencia.

Crítica:

Si se han leído dos o más historias de John Katzenbach, por lo general se advierte que muchas de ellas llevan el mismo esquema general. Ésta es la primera que considero diferente de todas ellas por cuestiones simples, pero fundamentales a la vez: está narrada durante la Segunda Guerra Mundial, un periodo de tiempo que varía enormemente con el presente o pasado “no tan lejano” que suele manejar este autor. Por su parte, la historia tiene la dosis exacta de drama legal e historia de misterio que constituye un cambio drástico en la forma de contar la historia. Aquí el villano ya no es un psicópata con todas sus letras, sino las circunstancias, la xenofobia, y finalmente el ánimo de tener un “chivo expiatorio” que sirva de parapeto para lograr la fuga. Scott es en realidad un daño colateral de la fuga.
Si he de decir algo de este libro es que me gustó. Me pareció entretenido, diferente de las obras que anteriormente había leído del autor y un drama legal bien estructurado, con la limitación que toda la historia tiene un sinsentido insoslayable: los alemanes ante tal situación habrían matado al negro sin miramientos (primero porque así lo imponía la Ley de Raza y segundo porque era culpable de asesinato).

La película: Se parece.


Como adaptación cinematográfica, la película es bastante fiel, aunque con las obvias limitaciones que implica adaptar un libro de seiscientas y pico de páginas, pero funciona correctamente al adaptar las partes más importantes de una historia bastante lograda, sin embargo tiene quizá una carga excesiva de temas relacionados con el honor y esas cosas, y eso no tiene reflejo en el libro base.
Por cuanto a las actuaciones, la verdad es que se llenaron de actores buenos (tampoco esperemos ver a Al Pacino o Anthony Hopkins), pero Bruce Willis es eficiente, la ambientación es correcta y por supuesto que la caracterización fue bastante buena. Con la limitación de la trama que ya fue expuesta en líneas que anteceden, la adaptación es buena, pero no excelente.
Mi valoración personal:
Del Libro:
Calificación:
8
De la película:
Calificación:

8