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sábado, 7 de junio de 2014

Maléfica: Tchaikovsky debe estar revolcándose en su tumba.


En 1959, Disney produjo “La bella durmiente” una historia en dibujos animados basada en el cuento de los hermanos Grimm que históricamente ha sido inmortalmente musicalizada por Piotr Ilich Tchaikovsky, el romántico ruso, como muchos lo conocen.
De esa producción surgió un personaje lépero, sarcástico y malvado como él solo: la inconfundible Maléfica (Malleficent, en inglés). Como ya viene siendo costumbre, Disney decidió sacar del congelador un viejo cuento para hacerle modificaciones y presentarlo en una película  sin dibujos animados y con Angelina Jolie como la flamante villana, aunque ya por el título podemos deducir que en esta ocasión Maléfica no será la villana.

Sinopsis.

En un reino muy lejano, un hada llamada maléfica tiene un idilio con un joven llamado Stefan. Después de eso, un ejército invasor trata de ocupar sus dominios. Con su poder, Maléfica lo vence, y es entonces cuando el agonizante rey pide que uno de sus valientes soldados se gane el derecho de ser su sucesor vengando su muerte segura. Stefan, como soldado del rey, va en busca de Maléfica, y en una traición poco sorpresiva para el espectador, le corta las alas y se gana así el derecho de ser rey.
Así, Stefan tiene una hija de nombre Aurora, en cuya fiesta de nacimiento se apersona Maléfica y, como castigo a Stefan, le impone una maldición a Aurora, que a los 16 años se pinchará con el huso de una rueca y caerá en un sueño del que sólo podrá despertar  con el beso del verdadero amor.
El rey Stefan encomienda a tres hadas el cuidado de su hija, lejos del castillo, y manda incautar y quemar todas las ruecas del reino.
Ante la ineptitud de las hadas, Maléfica debe cuidar que Aurora viva hasta los 16 años, con lo que termina por encariñarse, al grado que mantiene conversación y una relación muy cercana con Aurora; intentando revocar su maldición, sin embargo no le es posible (quizá la mayor incoherencia de la película).
Finalmente, el destino de Aurora se cumple y Maléfica acude al castillo para buscar que el príncipe Felipe bese a la princesa y sea posible que esta despierte. Al final, no es el beso de Felipe sino el de Maléfica el que despierta a Aurora, ello antes de una pelea de proporciones épicas en el castillo del rey Stefan, donde este último pierde y finalmente Maléfica decide unir los dos reinos y coronar a Aurora como reina.

Crítica.

Vaya cursilería. La historia de 1959 no era precisamente buena, aunque en cierto sentido la ignorancia sobre los orígenes y motivos de Maléfica la hacían un tanto cuanto más aterradora, además de que, como ya se apuntó anteriormente, Maléfica es uno de los personajes más malhablados de todas las películas infantiles (sólo superada por Merlín en La espada en la piedra), además de que la producción original utiliza la música de Tchaikovsky como fondo de una historia que se cuenta sin mayor trámite.
Pero ya no estamos en 1959 y ahora Maléfica es personificada por Angelina Jolie, a quien no le queda mal el papel, el problema es… el papel en sí. Ahora Maléfica tiene un pasado, uno que en realidad explica muchas cosas, si la película hubiera terminado con la maldición de Maléfica sobre Aurora, habría sido fantástica; pero continuó su curso por otros cuarenta minutos. El desarrollo de la historia a partir de la maldición es más errático, el encariñamiento de Maléfica con Aurora es lento y complicado, hasta el punto donde uno piensa ¿era necesario? No, no lo era, es la respuesta concreta.
La modificación sobre la producción original se acentuó poco a poco y finalmente el espectador tiene que reconocer que se estaba precipitando a eso desde un principio. No pasa inadvertido que llega un punto donde realmente empalaga, tal vez si el personaje se llamara Benéfica y no Maléfica, funcionaría mejor.
Al final guarda coherencia, y a Jolie le queda bien el papel, pero la villana de 1959 se ha ido. Ya no grita a diestra y siniestra “¡idiotas!, ¡imbéciles!, ¡ESTÚPIDOS!”, aunque el sarcasmo de la Maléfica original se acentúa, se echa en falta esa irreverencia y maldad del personaje que tiene más de cincuenta años.
Otro rubro insoslayable es la falta de la música de Tchaikovsky. La partitura del romántico ruso es el ícono indiscutible de La Bella Durmiente, porque se ha presentado como ballet en todo el mundo, y por que la película original la utilizaba a diestra y siniestra.
Los rubros que se salvan son quizá los efectos visuales y la caracterización, que hacen eficientemente su trabajo, y obviamente la actuación de Angelina, pero en realidad, la trama está bastante forzada y bastante floja. Demasiada miel.
¿Pasa el examen? Sólo de panzazo, ello en virtud de que logra el cometido de entretener y consigue que los 80 minutos de duración sean llevaderos, además de que, si se ve sin perspectiva de criticar, o sin haber visto la película de 1959, hace eficientemente su trabajo, aunque termine por empalagar de todas formas.
La Maléfica que yo quería ver era esta:


Mi valoración personal:


6.2

viernes, 25 de abril de 2014

Frozen: La reina de las nieves.


A finales del año pasado se estrenó lo que se anunció como la libre adaptación de la historia de Hans Christian Andersen llamada “La reina de las nieves”, publicada por vez primera en 1845. La crítica especializada la elogió de inmediato aunque fuera de ese ámbito, la crítica común está completamente dividida.
La famosa película de Frozen no es exactamente una adaptación a pie juntillas del cuento, de hecho se toma demasiadas libertades, no obstante, en esencia, dentro de la película de Disney, se aprecian rasgos, no muchos, de la historia original.

El cuento

Básicamente el cuento de Hans Christian Andersen refiere una antigua maldición a un espejo que distorsionaba de tal modo las imágenes que todo lo malo salía a la luz con él, quedando relegado lo bueno que se quisiera reflejar en ese espejo; tal espejo luego se volvió polvillo y produjo que la gente que lo ingiriera, se convirtiera en hielo.
Así las cosas se nos narra la historia de Kay y Gerda, un par de amigos muy cercanos que un día se ven separados, en primer lugar porque Kay ingirió uno de las tantas motas de polvo del legendario espejo; siendo ahora grosero y distante con los demás; así, posteriormente se ven separados de verdad porque Kay ató su trineo al de una mujer que no disminuyó la velocidad hasta llegar a su residencia, fuera de la ciudad, muy al norte, en Finlandia, según se explica más adelante en el cuento.
Gerda va en busca de Kay, en una expedición que tiene más contratiempos de los que se puede uno imaginar, finalmente logra dar con su amigo, quien no le reconoce en principio, pero ante las lágrimas de Gerda, se derrite el hielo en su corazón y logra salir del castillo de la mujer del trineo, la Reina de las Nieves.
Básicamente se trata de una historia sobre el bien y el mal, sin más ni menos.

La película

Frozen no es una adaptación literal del texto de Andersen, de hecho, más bien toma elementos de esa historia para crear una donde la Reina de las Nieves no es el personaje siniestro y malvado que la obra de Andersen deja entrever, de hecho, la Reina de las Nieves es todo un personaje en la historia de Disney.
La princesa Elsa de Arendelle tiene el extraño poder de congelar todo lo que tiene a su alcance; pero su hermana no; aún así, en su más tierna infancia, Elsa y su hermana Ana son muy unidas y juegan constantemente; en uno de sus juegos, Elsa dispara una ráfaga de hielo a su hermana y le da en la cabeza. El sabio dice a los padres que eso se puede curar, que sólo hay que engañar a la mente de la menor y hacer que Elsa aprenda a controlar la magia que tiene dentro.
Así, las hermanas se separan, una con el peso de que un día, ella tendrá que dirigir un Estado, y ocultar su poder a los demás; dado que sería tachada de monstruo o de bruja, y además, podría causar daño a las demás personas. La hermana menor crece sin tener gran contacto con Elsa y se siente rechazada por ella y poco amada. Un día, los monarcas mueren en una tormenta, y ahora Elsa es la reina, pero no asumirá el trono hasta tres años después, cuando cumpla la mayoría de edad.
La fecha se cumple y Elsa puede coronarse reina. En la ceremonia de coronación, la hermana menor cree haber encontrado el amor en un príncipe que acaba de conocer, y pide a la reina Elsa que le dé su bendición para casarse con ese príncipe, a lo que Elsa da una rotunda y completamente razonable negativa, a lo que las hermanas discuten.
La discusión se acalora y Elsa proclama terminada la fiesta, pero en un arranque, desata una ola de hielo y es en efecto tachada de bruja. Sale corriendo del lugar y del reino entero, hacia las montañas, hacia las auroras boreales. Allí es donde suena la célebre “Let it go”, mientras Elsa construye un castillo de hielo en una montaña, convirtiéndose así en La Reina de las Nieves.

En tanto, con la partida de Elsa se ha desatado un crudo invierno en Arendelle, por lo que Ana va a buscar a Elsa con la esperanza de que ésta detenga el invierno. Así, Ana conoce a Kristoff, un vendedor de hielo que la ayuda a llegar a donde se encuentra Elsa; produciéndose el reencuentro de las hermanas, sin embargo Elsa se niega a volver y en un inesperado movimiento, Elsa dispara hielo accidentalmente en el corazón de su hermana.
Elsa corre a Kristoff y Ana de su castillo de hielo, pero posteriormente llega personal de Arendelle para capturar a la Reina de las Nieves; lo cual tras una difícil confrontación, se logra finalmente. En tanto Ana es atendida y se le indica que el golpe de hielo en el corazón sólo puede ser curado por un acto verdadero de amor, de lo contrario se convertirá en hielo sólido. Creyendo que su única salvación será que su prometido la bese, Ana regresa a Arendelle, donde es traicionada por el príncipe quien era el décimo tercero en la línea de sucesión en su reino.
Elsa logra escapar del cautiverio y se dirige hacia la tormenta, donde se encuentra con el prometido de Anna, que le informa que su hermana está muerta; en eso Anna sale del castillo al ver que Kristoff se dirige hacia ella; pero se cruza en el camino con Elsa y su prometido, éste último dirigiendo su espada en contra de Elsa, de modo que Anna se interpone entre la espada y su hermana, y en el mismo instante en que la espada se dirige hacia su víctima, Anna se convierte en hielo sólido y salva a su hermana. Mientras Elsa llora por su hermana, ésta se descongela y, como todo final de Disney, todos felices y contentos.

Crítica

No es una película que siga a pie juntillas el cuento de Andersen, de hecho sólo recopila algunas circunstancias y personajes; por lo que en primer lugar hablaré del cuento, y al respecto podemos decir que el cuento tiene una estructura interesante; el tema central es la lucha del bien contra el mal con un uso de simbolismos como lo es la presencia del frio y el tema del duende que es presentado desde el prólogo como el mismísimo demonio; una trama ligera (lo que se espera de un cuento) y un cierre interesante, con personajes, eso sí, sumamente planos y simples, situación que se entiende al tratarse de un cuento y no otra cosa.
Por cuanto a la película la verdad me gustó. Hubo algunos críticos que la consideraron “lo mejor que Disney se ha hecho desde La Bella y la Bestia”, aseveración que definitivamente no puede considerarse completamente como verdadera, ciertamente Frozen tiene una historia interesante y envolvente, lejos ya de la clásica princesa que se enamora del clásico príncipe azul; en este caso los motivos de los personajes para hacer lo que hacen son claros y razonables, la realidad es que la historia es, en sí misma, un logro como guión, al que se le debe añadir por supuesto la increíble animación que sorprende por su excelso nivel de detalle.
Por otra parte, la queja de muchos: la música, y ahí debo dar cierta razón a los detractores porque en realidad uno no espera ir a ver una película de Disney con el mismo número de canciones que La Novicia Rebelde (reconozco, estoy exagerando, pero sí es elevado el número de melodías que se incluyen en esta cinta), aunque nadie negará que la famosa “Let it go” quedó como anillo al dedo a la historia. Los personajes tienen algo Disney no está acostumbrado a proporcionarles a menudo: una personalidad propia, creíble, aunque se trate de personajes de cuento de hadas. Si soy honesto, tiene más virtudes que desventajas, más porque, si somos honestos, debemos verla con la óptica de que es una película infantil; quejarse de que una película infantil tiene argumento infantil es como quejarse de que un Botero tenga puras mujeres de talla grande.
En resumen, vale la pena verla, siempre que sea con la óptica adecuada; pero no se trata de lo mejor que Disney ha hecho desde “La Bella y la Bestia”, eso ténganlo por seguro.

Mi valoración personal:

Del cuento: 8
De la película: 8



sábado, 12 de abril de 2014

Gravity: mandemos a Newton a volar…


En 2004, Alfonso Cuarón se convirtió en el primer y único no-británico en dirigir una película de la serie Harry Potter; a partir de ese suceso, Cuarón se volvió famoso fuera de su país de origen (México), y aún más al verificar que ha sido, al menos en opinión de este crítico, quien mejor ha dirigido una cinta del joven mago.
Nueve años después, Cuarón nos presenta una cinta completamente distinta; ésta vez su escenario es el espacio exterior; una cinta que lleva por nombre algo que no veremos en toda la cinta sino hasta el final: la gravedad.

Sinopsis.

La primera premisa de la película es: la vida en el espacio es imposible; tal vez debió especificar que la vida como el ser humano la conoce, en el espacio es imposible, pero al efecto es lo mismo; así vemos a la Dra. Ryan Stone acudir por vez primera al espacio, en compañía de un ya veterano astronauta Matt Kowalsky, su viaje tiene como propósito realizar diversas reparaciones al telescopio espacial Hubble. Al poco tiempo de haber iniciado las reparaciones, una nave rusa inservible (¿por qué los villanos en esta clase de películas han de ser o rusos o alemanes?, por favor, ya superen la Guerra Fría y la Segunda Guerra Mundial) es destruida por sus connacionales y provoca que una serie de desechos viajen directo hacia los protagonistas.
A esto, control de misión les indica que deben abortar, pero la Dra. Stone no lo hace a tiempo y se produce el desastre, del que sólo sobreviven Stone y Kowalsky, sin embargo, Stone se ha soltado y es imposible que se mueva hacia la Estación Espacial Internacional; ello conlleva a que Kowalsky la vaya por ella, para posteriormente emprender el camino a la Estación Espacial Internacional. Al llegar a su destino, Kowalsky se enreda y podría llevar a la Dra. Stone a la deriva si esa situación continúa, por lo que, desoyendo las protestas de Stone, Kowalsky se suelta para una muerte segura y Stone entra en la Estación que está completamente vacía y que se encuentra averiada, por lo que su cápsula no le permitirá llegar a la Tierra, pero sí a un satélite chino cercano.
Tras una serie de maniobras y una gran alucinación, Stone logra llegar a la estación china y posteriormente reingresar a la Tierra.

Crítica.

Lo dicho: Cuarón es un director estupendo. Las películas espaciales ya no son cosa del otro mundo desde que Star Wars hiciera su aparición en 1977, pero la veracidad con que se presentan estas escenas y la realidad en que el espectador se ve envuelto al advertir que en verdad, si uno se suelta estando en el espacio, pocas posibilidades hay de sobrevivir; es sobrecogedora.
Alfonso Cuarón ganando el Óscar al Mejor Director

Por otro lado la narrativa de la historia hace que la película no sea aburrida, aunque también genera confusión el hecho de que, si bien la Dra. Stone intenta hablar con Houston, ni el control de misión ni la NASA parecen tener el más mínimo conocimiento de lo que ocurre, lo que, contrastando con la veracidad de las escenas de ingravidez, resulta inverosímil.
No obstante, existe un despilfarro de efectos visuales que engrandecen toda cinta que verse sobre el espacio, además de un sonido bastante bien logrado a razón de que desde un principio se nos explica que en el espacio no se escucharían las ondas sonoras, y por lo tanto no somos capaces de oír golpes o ese tipo de cosas.
Esta historia es buena por un motivo adicional: todo lo que ocurre allí tiene base científica y por lo tanto, el espectador está plenamente consciente de que puede ocurrir, es decir, que es una historia que aunque ficticia, realmente puede pasar. La historia me pareció buena, bien narrada y editada, a pesar de que es prácticamente un monólogo de la Dra. Stone, realmente se sufren con ella todas las peripecias que tiene,  y se goza con ella el momento del reingreso a la Tierra.
Por ello y la impecable dirección de Alfonso Cuarón, agregada a la actuación de Sandra Bullock y George Clooney, la película es un verdadero logro cinematográfico, digna merecedora de siete premios Óscar.

Mi Valoración Personal:



Calificación:
9.7


lunes, 27 de enero de 2014

En llamas: la flamante segunda parte de los Juegos del Hambre


Existe una serie de reglas no escritas sobre las trilogías en general: son reglas casi universales que son presentes (en distinta medida y substancia) en prácticamente todas las trilogías que se precien de serlo.
Específicamente la segunda parte de una trilogía debe contener más acción; pero ésta se desarrolla en un ambiente más lento y tedioso que su predecesora, donde el protagonista tiene nuevos retos y una historia que no habrá de concluir sino hasta el inicio de la tercera parte; también es usual que en la segunda entrega se hagan revelaciones importantes y, suele ocurrir que se ponga en peligro a un personaje principal para lograr el efecto de una segunda entrega de trilogía: enganchar al espectador para la tercera parte, porque de otro modo, la historia carecería de lógica.
En ese contexto, y precisados los elementos fundamentales de una trilogía, he de decir como preludio que Suzanne Collins pareciera tener todos los elementos de esta regla general presentes al momento de su texto “En llamas”. Vamos a ello.

Sinopsis

Advertencia: la presente sección contiene información que, si no has leído el libro, tal vez no quieras saber ahora mismo, si es el caso, sáltala; ve a la sección Crítica, y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza donde la dejamos en el texto previo: Katniss ha ganado los juegos del hambre y ahora goza de una vida diferente: tiene nueva casa, dinero, y su familia está bien; y se encuentra en la víspera de lo que se denomina “el tour de la victoria” por el cual el Capitolio le reitera a la población que cada año se celebrarán los Juegos y que por lo menos uno de sus habitantes morirá en ellos.
Así las cosas, Katniss recibe una visita inesperada: el presidente Snow en persona ocurre a su casa para decirle que su acción de último minuto en los juegos ha provocado una serie de revueltas en todo Panem. Al parecer ella es la única culpable de ello, puesto que lo que hizo se pude catalogar como un acto de sedición.
Es por ello que el tour significará la única oportunidad que tiene para buscar enmendar su error y hacer ver a la población que su acto fue por el enamoramiento (que es fingido) con su compañero vencedor Peeta, y no como un acto de rebelión.
Sin embargo, las cosas salen mal, y al final del viaje, la población ha tomado a Katniss como su bandera o líder visible. Ello se concatena con el inicio de los 75° juegos del hambre, que por sí mismos traen un cambio substancial: por única ocasión, los tributos serán elegidos de entre los vencedores de los juegos.
Mientras tanto en el Distrito 12, Katniss oye rumores sobre la existencia de un Distrito 13 y de una creciente rebelión en aquél lugar contra el Capitolio; además de que las medidas de seguridad y represión se han redoblado y encrudecido.
Dada la naturaleza del distrito en que se encuentra, Katniss es la única mujer vencedora, y por tanto, está automáticamente dentro de los juegos (qué dramático) y dadas las condiciones, al final Peeta y ella regresarán a los juegos, (de verdad, ¿no había argumento mejor?) junto con un montón de experimentados asesinos.
Los 75 juegos del hambre comienzan con dos anuncios importantes: para impedir su realización los vencedores hacen toda clase de declaraciones; la más fuerte de todas es el anuncio del falso embarazo de Katniss y también el falso matrimonio entre ella y Peeta; con lo que la población del Capitolio enfurece y exige que se cancelen los juegos. Pero ello no ocurre y Katniss se ve obligada a volver a la arena junto con Peeta. Decidida a hacer campeón a Peeta, Katniss se alía con varios jugadores de los demás distritos; y en un momento dado, consigue destruir el campo de fuerza en que se halla en la arena de los juegos.
Katniss es rescatada por el Distrito 13 antes de que los juegos tengan un vencedor determinado, y se confirman los rumores de la existencia de este Distrito y de la rebelión que encabeza; pero también le llega una terrible revelación: el Distrito 12 está destruido, y Peeta fue capturado por el Capitolio.

Crítica

En realidad, Collins tomó muchos elementos clásicos de las trilogías para esgrimir su segundo movimiento. La historia fluye de una manera más lenta, más calculada, y tiene personajes interesantes; sin embargo tiene dos fallos insoslayables: el primero es que el argumento de los juegos, la arena y todo eso ya fue visto en el libro precedente, es decir, no es una historia nueva, sino un regreso al punto de partida, y ello da la impresión de que la autora no tiene otra idea de por dónde llevar su historia; el otro fallo es que exactamente a la mitad del libro, cuando el tour ha terminado y el tema de los 75 juegos está por empezar, es poco realmente lo que se aprecia de avance en la trama y quizá hubiese sido mejor capturar al lector con los 75 juegos antes de concluir el tour de la victoria; no obstante, este segundo fallo es menor que el primero que mencioné.
Es por ello que puedo decir que la historia cumple con la regla de la segunda parte de una trilogía; aunque ello no garantiza que tenga una nota excelente. Los fallos en la historia pesan al hacer el balance final, dado que existen momentos en que la historia es sumamente predecible.
Por tal motivo puedo calificarla de entretenida, regular en términos generales, buena para quien sea fan de la serie, y entretenida para el resto del público.

La película: Alta fidelidad garantizada


La adaptación cinematográfica de En llamas goza de una fidelidad para con el libro base que es fabulosa.
Por principio de cuentas la dirección de arte y vestuarios me parecieron sublimes; pero donde la película logra su mayor acierto es en la actuación de Phillip Seymour Hoffman, galardonado actor que hace gala de su calidad histriónica interpretando a un ambiguo Plutarch Heavensbee, tal como fue descrito en el libro base.
Sin embargo, como es usual, no todo es miel sobre hojuelas. Si un defecto tiene esta película es el corte de una que otra escena que era fundamental para el final de la trama; y me refiero específicamente la escena donde los rumores del Distrito 13 llegan a los oídos de Katniss; no es una escena de acción ni nada por el estilo, pero sí es de suma importancia y trascendencia para el final de la historia. No es mucho, pero al final, el corte pesa al hacer el balance final.
Las actuaciones restantes son eficientes, lo que aumenta la evaluación, y la dirección y el guión consiguen su cometido en una entrega lograda e interesante. La historia no daba para más, pero la adaptación cinematográfica es eficiente.
Mi valoración personal:
Del libro:
Calificación:
7.8
De la película:
Calificación:

7.5

viernes, 17 de enero de 2014

Harry Potter y las reliquias de la muerte: el final es bueno, pero no magnífico


Verano de 2007. Dos años después del trágico final del sexto libro, Rowling presentó el último, llamado en inglés Harry Potter and the Deathly Hallows. A pesar de que su publicación en español se sucedería en febrero del año siguiente, me decidí a repetir la proeza del libro anterior, y lo leí en inglés.
Definitivamente, este es el libro más esperado de la serie, y puedo decir que no decepcionó en absoluto. Más largo que su antecesor, pero no tanto como La orden, Rowling nos presenta un texto más maduro, con giros más calculados y donde todo lo que se vio en las entregas anteriores, encaja de un modo excelente.

Sinopsis

(Advertencia: esta sección puede contener información que, si vas a leer el libro, tal vez no quieras saber ahora, si es así, sáltala y reanuda tu lectura en a la sección Crítica)
Harry Potter sale de casa de sus tíos a sabiendas de que no volverá a vivir con ellos, rompiendo el encantamiento que lo mantiene a salvo. Con ello inicia una aventura diferente, donde, si bien se reúne nuevamente con sus amigos Ron y Hermione, allí reciben la herencia que Dumbledore les dejó: la primera snitch que atrapó a Harry, un desiluminador a Ron y una copia de “Los cuentos de Beedle el Bardo” (la referencia Shakespeareana es velada) para Hermione, sin embargo, la tranquilidad dura poco, ya que en un momento inesperado, Voldemort toma el control del Ministerio de Magia. Harry logra escapar y se refugia en la casa de su padrino, que ahora ha pasado a ser de él. Allí, planea la destrucción de los Horcruxes, comenzando por el guardapelo, que tras una investigación eficaz, descubre está en manos de Dolores Umbridge (Pobre mujer, ya déjenla en paz, tal vez sólo quería hacer amigos). Tras una incursión al Ministerio de Magia, con ayuda de la conocida Poción Multijugos, Harry logra hacerse con el relicario, no obstante es imposible destruirlo, y como él y sus amigos comprobarán, tiene poderes ocultos, como intentar poseer a quien lo tenga. De este modo la historia se estanca un poco, con Harry apartado del mundo mágico y sin tener un objetivo claro, un buen día Ron se harta y se separa del grupo.

Harry y Hermione van a visitar el Valle de Godric (el pueblo donde Harry nació), y visitan la tumba de sus padres, pero son atacados por Lord Voldemort y obligados a desaparecerse del lugar sin conseguir muchas pistas. No obstante, obtienen un libro llamado “vida y mentiras de Albus Dumbledore”, una extensa biografía del finado profesor, donde se revela que fue amigo del mago tenebroso Grindelwald, al que años más tarde venció. Por otro lado, un símbolo pareciera estarlos persiguiendo: aparece en unas lápidas del cementerio del Valle de Godric, en el libro que Dumbledore le dejó a Hermione, y en una carta firmada por Dumbledore que aparece en el libro de “Vida y mentiras de Albus Dumbledore”, en el texto también se revela que tenía una hermana muy enferma que, en una discusión con su entonces amigo Grindelwald, terminó muerta.
Tras el lío en el Valle de Godric, Ron regresa con el grupo y consiguen destruir el guardapelo, ya que alguien les facilita la espada de Gryffindor. Harry se entera entonces sobre unos objetos denominados las “reliquias de la muerte”, los que, según la leyenda, hacen a su poseedor, “Señor de la Muerte”, consistentes en la varita de saúco, la piedra de la resurrección y la capa de invisibilidad. La última de las reliquias está en poder de Potter, lo que deduce desde un inicio.
Así las cosas, son capturados por seguidores de Voldemort y enviados a la mansión de los Malfoy, de donde logran escapar gracias a Dobby, el elfo doméstico, quien muere en la movida de rescatar a Potter y sus amigos.
Durante el rescate, Harry logra liberar al fabricante de varitas y un duende que habían sido capturados por Voldemort. Tras interrogar al duende, Harry se entera de dónde se encuentra otro de los horcruxes, la copa de Hufflepuff se encuentra en el banco mágico. Por otro lado Harry sabe que Voldemort consiguió ya la varita de Saúco, que según la leyenda, es la más poderosa del mundo. Así, emprende una incursión al banco mágico, del que logra sacar la copa de Hufflepuff, pero pierde la espada de Gryffindor, quedando así, imposibilitado para destruir la copa. Pero ello no importa, dado que Voldemort al fin sabe que están destruyendo los horcruxes, y se dispone a sacarlos todos de sus escondites, lo que revela a Harry la ubicación del último: se encuentra en Hogwarts, que ahora dirige Snape. Tras lograr penetrar en el lugar y conseguir que Snape huya, Harry busca con desesperación mientras una sangrienta batalla se libra en el castillo. Finalmente encuentra la diadema de Ravenclaw, y consigue destruirla mientras Ron y Hermione destruyen la copa. Así las cosas, Voldemort decide matar a Snape, debido a que, según él, fue Snape quien logró vencer a Dumbledore, y mientras no muera, la varita de Saúco no pertenecerá realmente a Voldemort.
En el último momento, Snape revela a Harry varios secretos: siempre amó a su madre, Dumbledore le pidió que lo matara y Harry es el último Horcrux, motivo por el cual se pueda meter en la cabeza de Voldemort, por lo tanto debe morir para poder hacer a Voldemort vencible.
Harry acude con Voldemort y éste dispara a matar. Pero Harry (como es lógico, es el buenazo de la historia) no muere, sino que va al limbo donde se deshace del pedazo de alma de Voldemort que habitaba en él, y después de una conversación con Dumbledore, Harry regresa al mundo real y se hace pasar por muerto hasta que el momento es oportuno y… logra matar a Voldemort (como era obvio).

Crítica

Así termina la historia de Harry Potter, y esta historia nos demuestra la madurez literaria que han alcanzado los libros de J. K. Rowling, al introducir elementos nuevos, giros dramáticos y una historia bastante bien configurada. Pero no todo es miel sobre hojuelas. Éste último libro también tiene el defecto de que, al haber sido tan esperado por el público, muchas ideas rondaron sobre lo que sería el final, muchas de las cuales crearon escenarios que sonaban asombrosos, pero que al final se quedaron en el tintero de Rowling.
En efecto, si bien la batalla de Hogwarts era algo más que obvio, algunos esperábamos que la historia fluyera más y quizá recopilara elementos viejos como el espejo de Oesed o el giratiempo. Ello no ocurrió, y deja con un sabor de boca algo extraño en el final, donde, hay un logro espectacular en su narrativa, pero en las primeras seiscientas páginas del libro resulta algo lenta la historia que se narra. Ello no la exime de ser un buen final, y un logro verdadero para Rowling, quien diez años después de su primera entrega, logra cerrar correctamente su historia.

La película: al fin algo decente, en parte.


A partir de la tonta película que se entregó en 2009, Harry Potter mantuvo al mismo director, David Yates, y la productora decidió, para hacer más dinero, dividir el séptimo libro en dos entregas. Yo nunca estuve de acuerdo, porque en mi opinión, en una sola película de dos horas y fracción (tres como mucho) puede resumirse un libro de hasta mil páginas, siempre que se sepa dónde y cómo cortar.
La primera parte sirvió como una presentación de circunstancias y muestra todo lo que ocurre hasta la mansión de los Malfoy. Es de notar que (por primera vez en seis años, por fin) se consigue adaptar con mayor fidelidad el libro base, sin convertir las tramas secundarias en primarias ni hacer grandes omisiones, por fin lo que muchos queremos ver: una adaptación de lo que leímos, no la interpretación marihuana del director. Fue bueno, pero no llega a notable, debido al corte que se materializa y que la primera parte no llega a un fin concreto, definitivamente, se hizo para vender más.
Valoración sobre la primera parte:
Calificación:
8
La segunda parte tuvo más acción: lo que muchos esperábamos ver, el derroche de efectos visuales que una película de Potter supone. Y con ello la batalla de Hogwarts. Con una duración de poco más de dos horas, se convierte en la más corta de la serie, pero es lógico, sólo le dejaron unas doscientas páginas a adaptar. Reitero, la película es visualmente exquisita, pero hay momentos en que siento el guión totalmente forzado, Voldemort es, con perdón de la expresión, bastante pendejo si quieren mi opinión. Y no es la actuación de Ralph Fiennes lo que lo hace así, sino el defecto en la dirección y el guión. Lamentable.
Pero ello no significa que la película tenga visualmente un efecto sobre el espectador, que se haya detallado correctamente y que el director se dejó de tonterías y creó una masacre siniestra. Muy plausible.
Valoración sobre la segunda parte:
Calificación:
9

Mi valoración personal:

Del libro:
Calificación:
9

De la película (promedio de las valoraciones antes vistas):
Calificación:
8.5

jueves, 16 de enero de 2014

Los Juegos del Hambre. ¡Que comiencen!


Este invierno decidí dar una oportunidad a una novela de la que había oído hablar mucho. Cuando la película salió en cines decidí no verla porque mi política siempre ha sido: no ver una adaptación sin haber leído el libro primero.

Sinopsis

(Advertencia: esta sección puede contener información que, si vas a leer el libro, quizás no quieras conocer ahora mismo, si es así, sáltala y ve a la sección Crítica)
Suzane Collins presenta la historia de Katniss Everdeen, en un país futuro y distópico llamado Panem, donde cada año el Capitolio organiza lo que se denomina “los juegos del hambre” entre los doce distritos que dividen dicho país.
Katniss ha tenido que sobrevivir a la pobreza en que el Capitolio tiene sumidos a los distritos a través de actos que se consideran ilegales, como cazar o salir del distrito. El día de la selección, la hermana de Katniss es elegida tributo del distrito para competir en los juegos, Katniss ocupa su lugar, dado que su hermana cuenta con sólo 12 años de edad.
De manera sorprendente, Katniss supera a todos los demás contendientes en los preliminares, y en la arena, pese a tener una única aliada, logra permanecer con vida el tiempo suficiente para que la regla cambie: ahora pueden ganar dos sujetos. De ese modo ella busca a su compañero masculino del Distrito 12, Peeta, quien había confesado públicamente su amor por ella en una entrevista semanas antes. Así, consiguen ser los únicos supervivientes, pero en una jugada arriesgada, el gobierno vuelve a cambiar la regla. Ellos deciden dejar de jugar y suicidarse, y justo en el momento en que lo van a hacer, los declaran triunfadores de los 74 juegos del Hambre.
No obstante, esa acción es considerada una especie de sedición, y tanto Katniss como Peeta son considerados los responsables de lo ocurrido, puesto que ha puesto el dedo en la llaga de los Distritos, es decir, el país se encuentra al borde de una rebelión, todo gracias a los juegos.

Crítica

Toda trilogía tiene reglas básicas. Algunas las siguen al pie de la letra, otras no tanto; pero una trilogía que se precie de serlo con todas sus letras tiene una primera parte que es el planteamiento de personajes, lugares y situaciones, con una historia que comenzará y parecerá terminar, dejando algunos cabos sueltos; la segunda tendrá más acción y será más oscura, comenzando una historia que quedará a medias, y que se concluirá en la tercera entrega, que es algo así como el allegretto, el final espectacular.
He de decir que la primera entrega de Collins es correcta con la regla que antes cité. La historia fluye correctamente, presenta desde un principio la historia de un mundo distópico, raro, diferente al actual, personajes que tienen intereses y debilidades acordes a su realidad y una prueba que solventar. El ritmo de la historia se narra con brillantez, con giros calculados para tener un efecto perfecto en el lector, aunque las dudas lo carcomerán casi hasta el final.
El lado negativo es que la historia es demasiado predecible en algunos momentos. Pese a que varios de sus giros son totalmente inesperados, de repente me parecía que a Katniss se le daba muy fácil avanzar en los juegos, es decir, faltó una prueba más grande, más monumental; pero el objetivo de dar inicio a la trilogía se logró sin necesidad de más; por otro lado los personajes me parecen algo trillados, como sacados de un molde prediseñado para “buenos” y “malos”. El balance es positivo, pero reitero que hubo aspectos que resultaban un tanto cuanto predecibles y los personajes un tanto cuanto forzados o bien bastante estereotipados.

La película: Un roto para un descosido


Si el libro tiene deficiencias insoslayables, la película los tiene más. La dirección me parece débil, un tanto lejana, y pese a que algunos de los actores hacen mucho de su trabajo, en realidad faltó ver la dirección en algunas escenas y secuencias. La música no es cosa del otro mundo, y he de decir que toda buena película que se precie de serlo, tiene una música impresionante.
Ahora bien, el lado positivo se ve en los vestuarios y caracterización. Los juegos se ven increíbles, y en efectos la película es buena, pero no notable; el guión es un tanto cuanto forzado y con una tendencia clara hacia el romance más que hacia la acción. Soy de la idea que para que una historia funcione debe tener romance, pero no tanto. A veces la miel empalaga.
En general, la película también pasa el examen, pero desafortunadamente no logra conjurar los fantasmas del libro y aún más, se crea sus propios demonios. Vale la pena verla, de cualquier modo.

Mi valoración personal:


Del libro:
Calificación:
8/10


De la Película:
Calificación:
7/10