sábado, 29 de marzo de 2014

El Abogado del Diablo: La vanidad es, definitivamente mi pecado favorito.


Keanu Reeves y Al Pacino protagonizan una cinta sobre abogados. Muchas han sido las acepciones que se han dado a la frase “Abogado del diablo”, una de ellas se suele dar a los defensores de personas que, al menos la sociedad ya considera culpables desde antes de su captura y posterior juicio; otra ha sido usada incluso por la Iglesia Católica es el apelativo popular con el que se alude al procurador fiscal en los antiguos juicios o procesos de canonización de la Iglesia Católica.
En esta ocasión no nos encontramos ante ninguna de las dos acepciones (ambas metafóricas), la película se toma muy literal la frase “Abogado del Diablo”.

Sinopsis

(Advertencia: si no has visto la película, abstente de seguir leyendo y mejor corre a verla)
Kevin Lomax (Reeves) es un brillante abogado en la provincia norteamericana, no ha perdido un solo caso. Tras un caso sumamente complicado, donde sabe a todas luces que su cliente es culpable, logra exonerarlo; ello le abre la puerta para que la firma de John Milton (Al Pacino), le ofrezca una remunerada y prestigiada plaza en Nueva York.
Lomax está casado, y hasta ese momento, todo parece ir bien; pero debido a la carga de trabajo, su armonioso matrimonio comienza a desmoronarse; Lomax cada día está más empecinado en ganar sus juicios.
Mary Ann (Charlize Theron), esposa de Lomax empieza poco a poco a (esta vez sí, metafóricamente) perder la cabeza; desea tener hijos, pero empieza a tener brutales y horrendas alucinaciones producto de una supuesta violación cometida por Milton, lo que Lomax no cree. Su mal incrementa al grado que a Lomax se le ofrece dejar su caso actual de triple asesinato para estar con su esposa; las palabras literales de Milton son: “Tal vez es tiempo de que pierdas”, pero Lomax se niega.
Mary Ann termina en un psiquiátrico; y tras otra racha de alucinaciones, se suicida finalmente. En ese momento, literalmente sólo quedan Lomax y Milton en todo Nueva York. Lomax intenta asesinar a Milton, pero las balas no le hacen daño; es allí donde Milton se revela lisa y llanamente como el Diablo; y le restriega en la cara a Lomax lo vanidoso que ha sido al no querer dejar el caso para cuidar a su esposa, a lo que Lomax responde en una frase que quedará para la historia del cine “¿Perder? ¡Yo no pierdo! ¡Yo gano!, ¡Yo gano! ¡Soy un abogado, ese es mi trabajo, eso es lo que hago!”.
Milton hace una elaborada sarta de blasfemias y  revela a Lomax (no de una forma tan poética y dramática como Darth Vader lo hiciera en 1980) que es su padre; de igual manera le revela que tiene una hermana, con quien quiere que tenga un hijo, quien vendría a ser el anticristo.
Al Pacino como el Diablo, literalmente.

Lomax, ante todo esto, cuando pareciera estar a punto de acceder, se dispara con la última bala de su pistola; pero en un sorprendente giro de la trama; todo resulta ser una especie de alucinación del Lomax al inicio de la cinta, cuando defiende el caso que lo lleva a Nueva York. Acepta entonces perder el caso y quizá su licencia de abogado, pero en otro giro tremendo de la trama, al final un reportero lo convence de vender su historia a la prensa, reportero que lejos de la vista de Lomax se transforma en Milton, dejando la frase más memorable de la película en el cierre previo a los créditos: “La vanidad es, definitivamente mi pecado favorito”.

Crítica

No sé por dónde empezar. Las películas sobre abogados tienden a ser cansadas si no se narran con la debida coherencia y versatilidad; (y eso que el que escribe es egresado de la Facultad de Derecho). La película tiene un guión fabuloso. Desde el inicio envuelve al espectador en un argumento cada vez más misterioso donde se sabe que las cosas no van bien pero se desconoce hasta qué punto; por su parte las actuaciones, sobre todo la de Pacino, son exquisitas; se puede decir que una de las mejores interpretaciones del Diablo que la pantalla haya visto.
Por otro lado, la producción es cara, está completamente detallada y con escenografías buenas, en general; además de efectos visuales buenos para su época (donde lo máximo era Titanic).
Ahora bien, el argumento tiene una esencia básica que queda plasmada en la frase final. La vanidad es una conducta que lleva a las personas a creerse de más y sentir que son mucho mejores que otras; es un exceso de autoestima. Así, el joven Lomax se ve enredado en un mundo donde es un excelente abogado que parece imparable en el camino hacia la cima, y que unos problemas con su esposa no son obstáculo para conseguir su cometido. Por el otro lado está Milton, quien personifica al mal (literalmente), aunque sea él quien en primer lugar ofrece a Lomax retirarse del caso, se sabe que la intención es provocar exactamente la vanidad.
Definitivamente se aplaude el argumento y la actuación de Al Pacino y Keanu Reeves, la verdad son pocas cosas en las que se le puede encontrar un defecto. Recomendable ampliamente.
Mi valoración personal:



Calificación:
9.5


sábado, 15 de marzo de 2014

Volver al futuro: todo un ícono


Los años 1980 vieron un notorio incremento en la producción de cintas cinematográficas con cantidades descomunales de efectos visuales y con temática fantástica y/o de ciencia ficción (o ambas, si eso es posible). Ejemplos sobran: Star Wars estrenó en 1977, 1980 y 1983 su celebérrima trilogía; lo propio hizo Superman en 1978, 1980 y 1983, Indiana Jones en 1981, 1984 y 1989, entre otras que sería ya ocioso mencionar.
Robert Zemekis en colaboración con el ya célebre (aunque no tanto como se volvería después de La Lista de Schindler, 1993) Steven Spielberg, presentan una historia del corte, aunque con una visión un tanto más cómica; el título es en nuestros días una leyenda de su época: Volver al Futuro.

Sinopsis

Advertencia: Si no has visto la película, lo que es casi un sacrilegio, esta sección contiene información que podrías no querer saber ahora mismo. Si es el caso, sáltala y reanuda tu lectura en la sección crítica. (Y corre a ver la película, por Dios santo.)
Marty McFly vive en California en 1985; es amigo de un científico bastante loco (pero no villano), llamado Emmett Brown, aunque todos lo conoceremos simplemente como el “Doc”, quien hace realidad uno de sus grandes sueños al construir una máquina del tiempo en un DeLorean (vehículo que ya para el año de estreno de la película, se encontraba descontinuado, pero su diseño con puertas de ala de gaviota y escasa producción y venta lo hacían desconocido para aquél entonces).
El vehículo es eléctrico, pero requiere 1.21 Gigowatts para viajar en el tiempo; el problema es que esa cantidad de energía sólo se puede obtener con plutonio; y el Doc robó una considerable cantidad de unos libios que le habían pedido una bomba. Justo antes de partir hacia el año 2015, el Doc es emboscado por los libios en presencia de Marty; quien para salvar su vida se sube al DeLorean; el resultado es que termina viajando al año 1955.
Así, Marty se encuentra en el lugar y momento en que sus padres se conocen; pero por ignorancia estropea lo que habría sido el encuentro amoroso de ambos. Al no conocerse sus padres, la consecuencia es obvia: Marty nunca existirá. Dispone de una semana para producir el encuentro amoroso, ya que la única fuerza que podría regresarlo a 1985 es un rayo que golpeará la torre del reloj una semana después (Marty está enterado de ello porque la caída de ese rayo es casi un evento de relevancia histórica local), como bien lo apunta el Doc de 1955.
Marty tiene un problema aún mayor: en el percance en que impidió el encuentro de sus padres, fue visto por su madre y ésta se enamoró de su hijo. En una serie de encuentros que resultan cómicos y de pena ajena por el pobre Marty, éste consigue finalmente que sus padres se conozcan y se besen en un baile que tiene lugar la misma noche en que el rayo enviará a Marty a 1985.
Otro problema es que debe advertir al Doc de 1955 que en 1985 será asesinado por los libios nacionalistas, pero el Doc se rehúsa a saber cualquier cosa relacionada con su futuro. Para ello escribe una carta con la esperanza de que el Doc la lea antes de 1985. El Doc descubre la carta y la rompe segundos antes de que Marty se suba al DeLorean.
Al final, Marty regresa a 1985 con una serie de cambios favorables para su persona y familia; además de que el Doc se levanta tras los disparos de los libios; minutos más tarde, con una inmortal frase le dice a Marty que pegó y leyó la carta que le escribió, bajo el argumento: “es mi vida, ¿por qué no?”

Crítica

Volver al futuro es definitivamente una de las cintas de la década de los años 1980 que perdurará para la historia. No es que tenga un argumento sólido; pero lo compensa con excelentes actores cómicos que nos sacan la carcajada a cada momento; empezando por Michael J. Fox (Marty), Christopher Lloyd (Dr. Emmett Brown), Lea Thompson (Lorraine McFly, madre de Marty).
Por otro lado, el guión es increíble. La película dura poco menos de dos horas que son insensibles con la perfección con que la trama se desenvuelve con la comedia por delante. Otro acierto importante es en la escenografía y caracterización; los años 1950 son retratados magistralmente; además de la visión para la creación de la máquina del tiempo y los efectos visuales desplegados en las pocas escenas donde la dichosa máquina funciona para el fin para el que fue construida.
La película tuvo un tremendo éxito taquillero que convirtió al DeLorean en un objeto de culto y que reiteró la permanencia de historias del tipo en la taquilla para muchos años más.
En resumen, la película me gustó, porque lejos de la historia de fondo (que entretiene, aunque obviamente no es Shakespeare) tiene la chispa que el espectador busca en una comedia; es relajada y además tiene unos sorprendentes (aunque pocos, realmente) efectos visuales. La película dio suficiente para que en 1989 y 1990 se elaboraran sendas secuelas tituladas simplemente con los números II y III. Definitivamente vale la pena verla y saber que se está ante todo un ícono de su década.

Mi valoración personal:



Calificación:
9.3

miércoles, 12 de marzo de 2014

Cosmos: de ayer a mañana.


"El cosmos es todo lo que es, todo lo que fue, todo lo que será. Nuestras más ligeras contemplaciones del cosmos nos estremecen: sentimos como un cosquilleo nos llena los nervios, una voz muda, una ligera sensación como de un recuerdo lejano o como si cayéramos desde gran altura. Sabemos que estamos ante el más grandioso de los misterios."
No es materia de este blog la crítica de series de televisión, pero por hoy haremos una excepción, porque la serie de que les voy a hablar no necesita carta de presentación. En 1980, un atrevido científico presentó una serie de 13 episodios llamada “Cosmos: un viaje personal” serie de sólo trece episodios, pero que fue retransmitida y vista por millones de personas en todo el mundo. Su creador: Carl Sagan.
Carl Sagan nos enseñó la historia de la biblioteca de Alejandría y los grandes descubrimientos que en ella se efectuaron, el calendario cósmico, del que la humanidad sólo representa los últimos diez segundos del último minuto del 31 de diciembre; Ptolomeo, Kepler, Tycho Brahe, el planeta Venus y cómo su efecto invernadero sería completamente nocivo en nuestro planeta; Marte como gemelo de la Tierra; constelaciones , velocidad de la luz, las teorías del multiverso, las diferentes dimensiones del cosmos; la información, el cerebro, la memoria humana, el ADN, y finalmente una reflexión sobre el destino de la humanidad, con tantas guerras y desastres, en un capítulo final que sugiere todo: ¿Quién habla en nombre de la Tierra?
La serie contó con trece capítulos, a saber:
1.- En la orilla del océano cósmico
2.- Una voz en la fuga cósmica
3.- La armonía de los mundos
4.- Cielo e infierno
5.- Blues para un planeta rojo
6.- Historias de viajeros
7.- El espinazo de la noche
8.- Viajes a través del espacio y el tiempo
9.- La vida de las estrellas
10.- El filo de la eternidad
11.- La persistencia de la memoria
12.- Enciclopedia galáctica
13.- ¿Quién habla en nombre de la Tierra?
Carl Sagan
(9 de noviembre de 1934 - 20 de diciembre de 1996)

Cosmos es definitivamente la serie de divulgación científica que más oportunidad ha tenido de llegar a todas las personas, y que inspiró a una generación completa, que más tarde reproduciría los conocimientos divulgados y el formato en que se realizó: tiempo más tarde vinieron series como el exitoso Mundo de Beakman, que recientemente se presentó en vivo en la Ciudad de México; para acercar la ciencia a las personas de a pie.
Ayer se transmitió a nivel mundial el primer episodio de la serie Cosmos: A Space Time Oddisey; en una clara referencia a la cinta dirigida por Stanley Kubrick en 1968, “2001: A Space Oddisey” pero además, en un claro tributo a Carl Sagan, con su mítica serie que, aunque hoy muchos de sus conceptos han quedado claramente superados a la luz de los nuevos descubrimientos científicos, nunca se olvidará su contribución a la ciencia y a la sociedad en general.
En esta nueva producción, escrita por Ann Druyan (cónyuge supérstite de Carl Sagan) y presentada por Neil deGrasse Tyson, se comienza en la Orilla del océano cósmico. Ya no es Carl Sagan diciéndonos que el Cosmos es todo lo que es, lo que fue y lo que será, etcétera; pero la esencia está allí; la explicación sobre dónde estamos. Se figura como aquél capítulo de los Simpson donde en el chiste del sofá, la cámara se aleja de la cabeza de Homero al ritmo de Así habló Zarathustra, de Richard Strauss, y se sale del estado, del país, del planeta, el sistema solar, la galaxia y así sucesivamente.
Nuevamente, estamos ante el más grandioso de los misterios, como dijo Sagan hace 34 años. Evidentemente, se echa en falta a Carl, quien falleció en 1996, pero eso no impide ver una obra completa, donde se revive aquél calendario cósmico y nos recuerda cómo el conocimiento y la libertad de expresión no siempre han sido considerados derechos de todos los individuos, así como lo pequeños que somos ante la inmensidad y la eternidad del universo. Los conceptos de Sagan no están tan lejanos, después de todo.
Existen, no obstante, una serie de posiciones religiosas que se han mostrado reticentes a esta nueva serie; como con la primera no se hace esperar la lluvia de críticas por la forma en que se trata el tema religioso; pero ahí debe mirarse desde el contexto: la serie es finalmente una divulgación científica, no religiosa; es como si se esperara una serie de razonamientos y pruebas científicas, por ejemplo, en las películas sobre el Éxodo o el Evangelio; es querer mezclar lo que no debe mezclarse.
Respetando la decisión religiosa de cada quien, creo que no debe buscarse una explicación o anotación religiosa en esta serie dado su contenido científico, y también deben admitirse los hechos imputados a la Inquisición, dado que finalmente, son ciertos, y en aquellos tiempos, la libertad de pensamiento era, literalmente, impensable.

Falta aún ver el resto de la serie, que nuevamente se compondrá de trece episodios, pero es muy probable que cumpla con las expectativas que toda una generación se ha hecho, ante la ineludible comparación con la serie de 1980 que nos enseñó un poco del universo, del Cosmos.

sábado, 8 de marzo de 2014

Jumper: un salto lejano


Allá por el 2008, una película protagonizada por Hayden Christensen, el actor que será recordado por interpretar a Anakin Skywalker en los episodios II y III de La Guerra de las Galaxias, llevó al cine la historia escrita a principios de los años 1990 por Steven Gould.

Sinopsis

Advertencia: esta sección contiene información que, si no has leído el libro o visto la película, podrías no querer conocer; si es el caso, sáltala y ve a la sección crítica.
David Rice es un adolescente de 17 años hijo de una familia disfuncional, donde su madre se fue cuando él tenía 5 años y su padre es un ebrio consuetudinario. Pese a vivir en ese entorno, a David le gusta leer; pero esa no es su mayor virtud: en un episodio de embriaguez de su padre descubre que tiene la posibilidad de “saltar” o “teletransportarse” a cualquier otro lugar.
Así, huye de su casa y se instala en Nueva York; donde consigue una considerable suma de dinero tras usar su poder para entrar en la bóveda de un banco.
Con una nueva vida, se enamora de Millie y tiempo después busca a su madre perdida; con quien se logra reunir una única ocasión antes de su trágica muerte a manos de unos terroristas.
A esto se aúna que el gobierno ha comenzado a perseguirle dado su extraño e inexplicable poder; al grado que su novia es secuestrada y mientras tanto David desea vengar a su madre tomando como rehén al terrorista que la hizo volar en pedazos.
Al final, tras una larga disputa con el gobierno en la que traslada a varios agentes hacia diversos puntos del mundo, David consigue que el gobierno lo deje en paz y entregar a la justicia al terrorista que mató a su madre.

Crítica

El libro tiene 500 páginas, y para ser uno del género mal denominado de “ciencia ficción”, tiene una historia interesante. Interesante, pero no por ello perfecta, en realidad Jumper es más bien un texto que plantea el poder de David, pero más bien se centra en su historia personal que en el uso que David le da al poder que tiene, o mucho menos a referir los orígenes del mismo.
Tiene una buena narración en perspectiva de “primera persona”, pero no tiene la acción que se suponga en una historia de su tipo.
No tiene los giros impresionantes ni la trama enredada que podría formar un libro con más solidez, pero sí consigue entretener y como obra del género juvenil, es buena y digerible. Si no se espera nada más, cumplirá su cometido.

La película: cambiemos todo menos el planteamiento


Como se anticipó, en 2008 una película con el mismo nombre y planteamiento se estrenó protagonizada por Hayden Christensen y Samuel L. Jackson, que se reencuentran tres años después de la celebérrima obra de George Lucas, La Venganza de los Sith, estrenada en 2005.
En esta cinta el guionista y el director cambiaron la temática y el fondo de la historia para darle más acción; cambian como villano al terrorista y al gobierno norteamericano por una asociación secreta estilo Caballeros Templarios, para darle más dinamismo y acción a la historia.
No es mucho mejor que su libro base, sólo se puede decir que logra entretener y mostrar la acción que le faltó al libro, pero a un precio altísimo: la cinta sólo dura cuatro rollos cinematográficos (80 minutos), además de tomarse quizá demasiadas libertades con el guión. Finalmente, la historia base no daba para mucho más.
En fin, entretiene y si no se es muy exigente, tal vez se disfrute.

Mi valoración personal:

Del libro: 6.5
Calificación:


De la película: 7
Calificación:

jueves, 6 de marzo de 2014

El Amor Cuesta Caro (Y muy caro)


Katherine-Zeta Jones y George Clooney protagonizan una cinta que habla sobre un tema que parece estar de moda en estas últimas décadas: el divorcio. Pocas veces las películas sobre abogados se mezclan con la comedia romántica, y en esta ocasión, el coctel es casi perfecto.

Sinopsis

Advertencia: Esta sección contiene información que, si no has visto la película, podrías no querer leer ahora mismo, si es el caso ve a la sección crítica y reanuda tu lectura allí.
Miles Massey (Clooney) es un abogado de enorme éxito en materia de divorcios: con la astucia propia de un profesionista de su clase, logra manipular los hechos de tal suerte que consigue hacer el cónyuge culpable al que era el inocente y viceversa.
Miles tiene un caso nuevo: Rex Rexroth, millonario, llegó a un acuerdo con su esposa Marilyn (Zeta Jones), un acuerdo para que ambos salieran con otras personas; pero al parecer sólo él explotó su “libertad” y ahora ella tiene un video que lo evidencia en situaciones comprometedoras de adulterio. Rex no quiere darle nada a su aún consorte, y Miles consigue evidenciarla como una cazafortunas que sólo se casa por dinero, para así conseguir lo que su cliente quiere.
Un par de semanas después, Marilyn se casa con un petrolero y ante la asombrada mirada de Miles, firma un acuerdo prenupcial, acuerdo que será destruido en plena boda por el petrolero. Al parecer Marilyn ha conseguido una nueva presa.
Seis meses después, Miles da una conferencia en Las Vegas; y allí se encuentra a una asquerosamente rica Marilyn, con quien sostiene diversos encuentros y finalmente se casa, tras la firma de un acuerdo prenupcial, que protege a Marilyn, quien lo rompe minutos después. Todo parece ir bien hasta que Miles se da cuenta de que el petrolero con el que se casó no es más que un actor sin dinero. Marilyn se va de Las Vegas dejando a Miles sin casa y a punto de perder su dinero. Miles idea una solución final: manda matar a Marilyn; pero en el proceso se entera de que Rex Rexroth, quien fuera marido de Marilyn, ha muerto y nunca cambió su testamento a favor de Marilyn.
Tras un altercado en la casa de Miles, en el que Marilyn había contratado a su asesino para que matara a Miles, éste y ella se reconcilian tras la firma de un nuevo acuerdo nupcial para proteger a la parte más adinerada.

Crítica

Las películas de drama legal se enfocan por lo general al área penal: el área donde las cárceles y los delitos son usuales y las cuestiones sobre matrimonio, divorcio, sucesiones o bienes son dejadas de lado. Sin embargo, en una apuesta de comedia romántica mezclada con el tema legal, esta película consigue su cometido: entretiene con actuaciones decentes y un humor de principio a fin, aunque quizá en el tema de la edición es donde adolece un poco, ya que es necesario ver la película un par de veces para lograr entender todo el entramado que contiene.
Sin duda alguna esta película tiene sus matices favorables, entre los que destaca un humor negro que le da un toque distinto al de las comedias románticas convencionales. En fin, cumple su objetivo de entretener y divertir, y siempre deja entrever cómo el enamoramiento puede cegar a tal punto que incluso un abogado experto en divorcios puede caer en esa ceguera que causa el enamoramiento. Entretenida y cómica, lo que se esperaba.

Mi valoración personal



Calificación:
7.5

viernes, 28 de febrero de 2014

Especial: Las películas infantiles más mal habladas

Los dibujos animados no son siempre para niños, mucho tiene que ver la clase de imágenes, la temática y más aún, el lenguaje. No obstante, entre las películas que llegan a ser clasificadas como infantiles (G o PG en los Estados Unidos o bien, A o AA en México), suelen tener un léxico que no siempre se considera “apropiado”.
Hoy, al coincidir mi entrada número 23 del blog con mi vigésimo tercer cumpleaños, les traigo esta lista:

5


"BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANOS"


Título original: Snow white and the seven dwarfs
Año: 1938.
Doblada en 1964, la reina y villana en este cuento de los hermanos Grimm dice una serie de palabras altisonantes, especialmente en la escena donde se transforma en la anciana que ofrece la manzana a Blancanieves.
En este caso, el doblaje fue reeditado en la década pasada, eliminando muchas de las palabras altisonantes.
Citas:
“El corazón de un jabalí… ¡perro traidor!”

“Una ráfaga de viento… para avivar mi odio…”

“Ahora, infernal poción, cumple tu misión”

4


"ROBIN HOOD"


Casa productora: Disney
Año: 1973
Con una serie de groserías se expresan varios de los animales de esta versión de la historia de Robin Hood, varias de ellas resultan ser altisonantes muy por encima de los clásicos “tonto” o “idiota”, incluso llegando a llamar a Juan Sin Tierra como el “Rey Pelele”
A la fecha, ésta película cuenta con el doblaje original.
Citas:
“¡Qué imbécil eres!, ahora sé por qué tu madre te puso por nombre Lelo”

“¡Debieron haberte bautizado Tiro Imbécil!”

“¡Es el Rey inglés pelele!”

3


"SHREK"


Casa productora Dream Works
Año: 2001
Esta película no contiene en sí ninguna palabra fuera de lo que podría considerarse “normal”; sin embargo contiene una serie de frases que dentro del léxico hispano (y sobre todo mexicano) se consideran albures, frases en doble sentido con connotaciones sexuales y ofensivas. Un 90 % de las frases en ese sentido son dichas por un tal “burro”.
Frases:
“No va a saber si sube o baja”

“Pregúntame, pregúntame”




2


“LA BELLA DURMIENTE”


Título original: “Sleeping Beauty”
Casa productora: Disney
Año: 1959.
Maléfica. Tenía que ser esta villana la que casi encabezara esta lista; en menos de cinco minutos, esta película dice tres groserías de las más grandes, todas ellas dichas por Maléfica al enterarse de que sus secuaces buscaban a una adolescente de 16 años en las cunas del reino.
En la década pasada el doblaje fue cambiado y las palabras altisonantes eliminadas.
Citas:
“¿Cunas? ¿Cunas? ¿Así que durante dieciséis años han estado buscando a un bebé…? ¡Idiotas! ¡Imbéciles! ¡ESTÚPIDOS!”

1


“LA ESPADA EN LA PIEDRA”


Título original: “The Sword in the Stone”
Casa productora: Disney
Año: 1963.
Esta película es la reina si de insultos e improperios se trata: uno de los adorables protagonistas dice no menos de cincuenta veces palabras relacionadas con el diablo o el infierno, y no es nada menos que Merlín. Incluso se puede decir que comparado con él, la villana en esta película Madame Mim es correcta y recatada al hablar, e incluso la propia Maléfica que se vio en párrafos precedentes.
Esta película conserva su doblaje original.
Citas:
“Diablos y demonios del infierno, ¿qué hace un monstruo de ese tamaño en ese charco…?”

“Cadena del demonio”

"Yo soy un viejo estúpido (...) enojón y muy feo" 

“¡Demonios!, ¡Diablos del infierno!”

Y tú, ¿Sabes de alguna otra?

martes, 25 de febrero de 2014

Sinsajo: final agridulce


En unos meses más veremos la adaptación cinematográfica del final de la obra de Suzanne Collins; obra que con toda seguridad se convertirá en uno de los grandes íconos de la década de 2010; no obstante en esta última entrega Suzanne Collins juega de manera diferente y nos deja una sensación de vacío hacia el final de su novela.

Sinopsis

Advertencia: esta sección contiene información que, si no has leído el libro, quizá no quieras saber ahora mismo; si es el caso, ve a la sección crítica y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza justo donde se quedó en “En Llamas”, con el final de los LXXV Juegos del Hambre sin un ganador, la destrucción del Distrito 12 y el rescate de Katniss por parte de los rebeldes.
La protagonista descubre que la destrucción del Distrito 13 son sólo un mito; en medio de una encendida rebelión en varios de los distritos. Por su parte, Peeta se encuentra en el Capitolio, tomado como rehén del gobierno.
Katniss decide actuar como el símbolo de la rebelión y grabar promocionales para que puedan ser usados como propaganda a favor de la rebelión. Reencontrada con antiguos vecinos del Distrito 12 y su madre y hermana, Katniss se enfrenta al dilema moral que supone ser el símbolo de una rebelión que cada día cuesta más vidas; por su parte no cuenta con la simpatía del gobierno del Distrito 13, pese a ser su sinsajo.
Tras una serie de batallas, entre las que se cuenta el rescate de Peeta, los rebeldes logran entrar al Capitolio; pero Katniss tiene un propósito diferente: quiere ser ella la que asesine al presidente Snow; en tales condiciones, se separa del grupo en que se encuentra, y logra llegar hasta el edificio del gobierno; en donde se percata de que su hermana se encuentra sirviendo en la rebelión; y tras una serie de bombas, su hermana yace muerta.
La guerra termina, pero la historia no; Katniss vive un duelo que se puede calificar casi de insufrible y finalmente llega el día de la ejecución de Snow; en donde será ella la que dispare la flecha que le dé muerte, no obstante, Katniss en el último momento decide disparar en contra de la presidenta, dado que se da cuenta que las bombas que mataron a su hermana no provenían del Capitolio.
Años más tarde, Katniss vive en el Distrito 12 y se encuentra casada con Peeta y tiene dos hijos. Los Juegos del Hambre dejan de celebrarse, y todo parece ir bien.

Crítica

Debo de parecer odioso cada vez que digo esto, pero las trilogías tienen una serie de reglas casi predeterminadas; una tercera parte debe conectar la historia precedente (que se quedó en suspenso) y dar un final espectacular, en donde la historia se defina por muy poco, pero la victoria sea significativa para el bando vencedor; los protagonistas deben entrar en dilemas morales y además, debe tratarse de una historia muy sentimental, para conectar a los personajes con la audiencia.
Si nos ceñimos a esta descripción, veremos que Collins logra dar en el punto en casi todas las reglas antes descritas, su historia tiene un ritmo interesante, que cautiva desde el principio; le da su lugar a la moralidad y los sentimientos que caracterizan a una tercera parte. Lo que falló aquí fue una cosa: faltó el espectacular final que supone una trilogía.
Uno cree que cuando ha leído dos libros de poco más de cuatrocientas páginas, el final será grandioso; pero pese a estar muy cerca de lograrlo, Suzanne nos deja en puntos suspensivos. En efecto, la historia debió avanzar más a través de la batalla final de ésta debió tener el punto espectacular que supuso en su caso, la destrucción del anillo único en El Retorno del Rey; el DeLorean dejando atrás una locomotora que se destruiría ante nuestros ojos en Volver al Futuro III o la destrucción de la Estrella de la Muerte en el Regreso del Jedi; por mencionar algunas; sin embargo esto no ocurre, no al menos en la visión de este crítico.
La verdad es que salvo ese detalle (que pesa mucho en el balance final), la historia es diferente, fluye correctamente y tiene todo para ser un buen cierre, salvo… por el cierre, al que le faltó definitivamente mucha más acción y vistosidad.

Mi valoración personal:




Calificación:
7.5

sábado, 8 de febrero de 2014

La Silla del Águila: la historia siempre se repite


En diciembre de 2011, un candidato a la Presidencia de la República de cuyo nombre no quiero acordarme, respondió (mal, por cierto, y eso fue motivo de muchas burlas a través de internet) a una pregunta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La pregunta era sobre cuáles eran los tres libros que marcaran su vida. En su respuesta atinó a decir que eran “la biblia, La Silla del Águila de Enrique Krauze y otro que no me acuerdo”.
Yo aún sigo buscando en librerías la dichosa Silla del Águila de Enrique Krauze, pero los dependientes insisten en venderme la de Carlos Fuentes. Lástima, el hoy habitante de Los Pinos, se nota, nunca la leyó.
El título de la obra hace alusión nada más ni nada menos que a la silla presidencial: el símbolo por antonomasia del poder en México y de la posición elevada casi omnipotente que ostenta el Presidente de México. Vaya título más adecuado para la sátira política que en sus páginas se desarrolla, que no se aleja mucho de la realidad de nuestro país.

Sinopsis

Advertencia: esta sección contiene información que, si no has leído el libro (como el actual Presidente de la República), quizá no quieras leer ahora mismo. Si es el caso, ve directo a la sección crítica, y reanuda tu lectura allí.

Carlos Fuentes  utiliza el método epistolar para mostrarnos una obra desde distintos ángulos, cual Drácula de Bram Stoker. La historia comienza con una revelación: Rosario Galván, una calculadora y seductora mujer le escribe a un recién llegado Nicolás Valdivia “tú serás presidente de México”. 
Planteado en un lejano año 2020, México es el mismo de siempre: depende económica y políticamente de los Estados Unidos, el partido tricolor domina la política nacional, existen problemas internos de protestas y luchas que son reprimidas u opacadas por el gobierno. Y no obstante, algo ha ocurrido. Debido a las discrepancias políticas del Tío Sam con presidente Lorenzo Terán, la Unión Americana ha cortado las telecomunicaciones creando una crisis temporal en la que el único medio para comunicarse es precisamente a través de cartas.
Así las cosas, Rosario sitúa a Nicolás en la Oficina de la Presidencia de la República, y a través de una movida de hilos (nada poco común en un país como el nuestro) magistral; Nicolás ahora es el sucesor de Lorenzo Terán a su “falta absoluta” para utilizar el texto constitucional.
Nicolás recibe asesoría de un anciano que un día fue presidente de México (con casi toda seguridad, Fuentes quiso incorporar a un Salinas de Gortari o José López Portillo pero sin nombre ni apellido, de suerte que se le denominó “el Anciano del Portal”). Poco a poco, Nicolás va aprendiendo los manejos de la política mexicana “no dejar nada por escrito” la regla de oro, los secretos y las trampas que se ejercen para retener el poder.
La trama avanza y Nicolás ya no es un novato en el manejo de la política y no sólo eso: tiene acceso a archivos y documentos que pueden (y serán) usados en contra de los personajes. Ahora sólo falta ver el entramado final; en que la falta absoluta de Lorenzo finalmente se sucede, y se cumple la premisa “tú serás Presidente de México”. Pero ello desencadena una ola de traiciones en la que ahora Nicolás ya no es aliado sino enemigo de Rosario; y se hacen los cambios necesarios a la Carta Magna para eternizar a Nicolás en la Silla del Águila por muchos años; porque él es hijo del Secretario de Defensa, quien lo colocó en manos de Rosario precisamente para eso; para dar un brutal y directo golpe de Estado al Comandante Supremo (es decir, el presidente Lorenzo) e iniciar una nueva dictadura en México.

Crítica

Todo político tiene que ser hipócrita. Para ascender, todo se vale. Pero no hay que ser sólo falso, sino astuto. Todo político asciende con una cauda de desgracias amarradas… Carlos Fuentes, el autor.

Carlos Fuentes tiene una pluma increíble; los personajes juegan en un tablero neblinoso para ellos, pero bastante claro para el lector, que tendrá una perspectiva de todo el tablero (o creerá tenerla), la historia de México es tan igual a la actual y a la pasada en esta obra futurista que parece una radiografía que le fuera tomada de cuerpo entero. En efecto, Carlos Fuentes escribió esta obra en 2003, cuando apenas se había dado la transición política de partido y predice lo que eventualmente ocurrió en 2012: el partido tricolor (cuyos miembros datan del jurásico temprano) retomó la codiciada Silla del Águila y la Residencia de Los Pinos.
Pero no sólo eso: Don Carlos nos sumerge en una trama política estructurada de tal suerte que pareciera ser predecible, pero da un giro espectacular hacia el final, tendiendo una trampa desde el inicio de la historia; dejándonos un trago amargo al final, y con una perspectiva casi distópica: el inicio de una nueva dictadura en nuestro país. Ello se logra con elementos clásicos de la política mexicana y de la política en general. La obra puede tener más de una lectura maquiavélica, y es que, si bien el fin no justifica los medios, sí quien tiene los medios puede conseguir cualquier fin; además de sacar a relucir el viejo hilo negro de la intervención norteamericana en la política nacional.
La política es un tema complicado de tratar como trama. Si se hace con demasiada fuerza, la obra se volverá pesada, dado que la política tiende a etiquetarse de “aburrida”. No obstante, Carlos Fuentes logra encontrar un buen balance y entregarnos una trama política bien tejida (no excepcional, pero sí bien estructurada)
El libro requiere un conocimiento básico de la historia de México y una memoria política cercana profunda. Nos invita a recordar lo ocurrido en los sexenios de la época priista y los sucesos que llevaron a Vicente Fox a la Silla del Águila. Sería recomendable que el actual ocupante de Los Pinos la leyera realmente.
No es espectacular, porque no contiene giros de trama contundentes salvo que se trate del final; además de que permite al lector cierta confianza al leer las cartas de todos los personajes, es decir, meterse en sus mentes. Es buena y recomendable; pero sí tiene sus defectos. Apta para quienes gustan de novela política o de la historia de México.

Mi valoración personal:



Calificación:
9.5

sábado, 1 de febrero de 2014

Indiana Jones y la última cruzada: no me llames junior


En 1989 ya habían pasado casi todos los grandes éxitos cinematográficos de los años 1980. “La guerra de las galaxias” había tocado su fin (por el momento) en 1983, mientras que Superman había concluido sus filmes en 1987. El legado de estas cintas fue un predominante uso de efectos visuales y el apogeo de las películas de aventuras.
En este contexto, Indiana Jones, con dos cintas previas, presenta una más para cerrar lo que hasta 2008 se conocería como la “trilogía” de Indiana Jones. Este filme se convertiría en la culminación de una serie aclamada y recordada por muchos; además de recopilar viejos elementos sobre todo de la afamada cinta de 1981 (Los cazadores del ArcaPerdida)

Sinopsis

(Advertencia: esta sección contiene información que, si no has visto la película, no querrás conocer ahora mismo, si es el caso, sáltala y reanuda tu lectura en la sección crítica)
Dos años después de los sucesos de Los Cazadores, Indiana Jones recibe un paquete extraño, que a la postre resultará ser el diario de búsqueda del padre de Indiana, y la noticia de que su padre (interpretado por el otrora James Bond, Sean Connery) ha desaparecido mientras buscaba una pista sobre una indagación que le había llevado toda la vida: la búsqueda del Santo Grial. Tras una incursión en Venecia, lugar de desaparición de su padre, la cual trae aparejado un incendio, una biblioteca destruida, una tumba profanada y un escape a través de las alcantarillas; Jones se entera de que su padre fue capturado por los Nazis y llevado a Austria, dado que los Nazis están en busca del Santo Grial (Lo cual es más creíble que el argumento de la cinta de 1981, dado que existen pruebas relacionadas a los Nazis y la búsqueda del Grial)
Indiana sin dilación va hacia Austria, en un castillo cerca de Salzburgo donde su padre se encuentra capturado por los Nazis. Indiana trata de liberarlo, pero es traicionado por las personas que le acompañaban; cuyo propósito era que el propio Indiana fuera en búsqueda del Grial. Así las cosas, Indiana y su padre Henry logran escapar, no sin antes que en el proceso le haya sido robado el diario de su padre, en el cual se encuentran instrucciones precisas de cómo acceder hasta el Grial. Por tales motivos, Indiana y su padre deben meterse en la boca del lobo y acudir hasta Berlín, donde logran recuperar el diario en una odisea en que son interceptados por el mismísimo Führer; no obstante logran escapar en un dirigible donde son descubiertos y se ven obligados a huir en un caza alemán.
Así las cosas, tras varias peripecias, llegan a la ciudad de Alejandreta, no obstante, los Nazis ya se adelantaron y compraron al sultán del lugar para tener libertad de movimiento en su territorio, aunado a que tienen prisionero a un amigo de Jones. De este modo los Nazis y Jones con su padre llegan al lugar donde se supone se encuentra el Grial; y tras un altercado donde resulta herido el padre de Jones, Indiana se ve obligado a buscar el Grial dentro del recinto, dado que éste le dará vida eterna al que beba del mismo. No obstante, al llegar a la sala donde se encuentra el Grial, Jones y un par de Nazis que lo acompañan encuentran a un caballero de la primera cruzada resguardando el Grial; los nazis se van sobre la copa que consideran sería digna del Rey de Reyes, y terminan muertos como lo hicieran sus homólogos en Los Cazadores del Arca Perdida, Indiana elige la copa de madera y la da a beber a su padre, salvándolo de una muerte segura. La relación entre ambos se restablece y todos felices y contentos.

Crítica

Indiana Jones es un personaje legendario. Ya desde 1981, con Los Cazadores, había logrado cautivar a las audiencias del mundo ávidas por historias de aventuras. En esta que sería su tercera cinta, Indiana no defrauda aunque mantiene el guión clásico de la búsqueda de artefactos bíblicos. En efecto, el doctor Jones siempre ha estado íntimamente relacionado con objetos sagrados y misteriosos; y eso es parte de lo que lo hace ser Indiana Jones.
Los efectos visuales de esta cinta son fabulosos, para tratarse de un filme de 1989, y Harrison Ford es el mismo personaje intrépido de siempre (ya tenía en su historial tres cintas de La Guerra de las Galaxias y dos del Dr. Jones). Definitivamente el papel del corelliano arriesgado y aventurero es el que mejor le queda.
Por otro lado la dirección de Spielberg, si bien no es la mejor que ha realizado (definitivamente hubo escenas bastante forzadas tanto en dirección como en guión), lo cierto es que su trabajo es eficiente.
La historia fluye y funciona como película de aventuras, si se ve como eso y sólo como eso, la verdad es buena; si se espera una gran cinta de culto o merecedora de infinidad de premios, quedará decepcionado.
Esta cinta nos deja el sabor de Indiana Jones por todos lados y, si bien es cierto, no es la mejor película de la historia, sí logra entretener al espectador, que es el objetivo. Es buena, no más y no menos; agradable y recomendable para pasar el rato.

Mi valoración personal:
Calificación:


8
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lunes, 27 de enero de 2014

En llamas: la flamante segunda parte de los Juegos del Hambre


Existe una serie de reglas no escritas sobre las trilogías en general: son reglas casi universales que son presentes (en distinta medida y substancia) en prácticamente todas las trilogías que se precien de serlo.
Específicamente la segunda parte de una trilogía debe contener más acción; pero ésta se desarrolla en un ambiente más lento y tedioso que su predecesora, donde el protagonista tiene nuevos retos y una historia que no habrá de concluir sino hasta el inicio de la tercera parte; también es usual que en la segunda entrega se hagan revelaciones importantes y, suele ocurrir que se ponga en peligro a un personaje principal para lograr el efecto de una segunda entrega de trilogía: enganchar al espectador para la tercera parte, porque de otro modo, la historia carecería de lógica.
En ese contexto, y precisados los elementos fundamentales de una trilogía, he de decir como preludio que Suzanne Collins pareciera tener todos los elementos de esta regla general presentes al momento de su texto “En llamas”. Vamos a ello.

Sinopsis

Advertencia: la presente sección contiene información que, si no has leído el libro, tal vez no quieras saber ahora mismo, si es el caso, sáltala; ve a la sección Crítica, y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza donde la dejamos en el texto previo: Katniss ha ganado los juegos del hambre y ahora goza de una vida diferente: tiene nueva casa, dinero, y su familia está bien; y se encuentra en la víspera de lo que se denomina “el tour de la victoria” por el cual el Capitolio le reitera a la población que cada año se celebrarán los Juegos y que por lo menos uno de sus habitantes morirá en ellos.
Así las cosas, Katniss recibe una visita inesperada: el presidente Snow en persona ocurre a su casa para decirle que su acción de último minuto en los juegos ha provocado una serie de revueltas en todo Panem. Al parecer ella es la única culpable de ello, puesto que lo que hizo se pude catalogar como un acto de sedición.
Es por ello que el tour significará la única oportunidad que tiene para buscar enmendar su error y hacer ver a la población que su acto fue por el enamoramiento (que es fingido) con su compañero vencedor Peeta, y no como un acto de rebelión.
Sin embargo, las cosas salen mal, y al final del viaje, la población ha tomado a Katniss como su bandera o líder visible. Ello se concatena con el inicio de los 75° juegos del hambre, que por sí mismos traen un cambio substancial: por única ocasión, los tributos serán elegidos de entre los vencedores de los juegos.
Mientras tanto en el Distrito 12, Katniss oye rumores sobre la existencia de un Distrito 13 y de una creciente rebelión en aquél lugar contra el Capitolio; además de que las medidas de seguridad y represión se han redoblado y encrudecido.
Dada la naturaleza del distrito en que se encuentra, Katniss es la única mujer vencedora, y por tanto, está automáticamente dentro de los juegos (qué dramático) y dadas las condiciones, al final Peeta y ella regresarán a los juegos, (de verdad, ¿no había argumento mejor?) junto con un montón de experimentados asesinos.
Los 75 juegos del hambre comienzan con dos anuncios importantes: para impedir su realización los vencedores hacen toda clase de declaraciones; la más fuerte de todas es el anuncio del falso embarazo de Katniss y también el falso matrimonio entre ella y Peeta; con lo que la población del Capitolio enfurece y exige que se cancelen los juegos. Pero ello no ocurre y Katniss se ve obligada a volver a la arena junto con Peeta. Decidida a hacer campeón a Peeta, Katniss se alía con varios jugadores de los demás distritos; y en un momento dado, consigue destruir el campo de fuerza en que se halla en la arena de los juegos.
Katniss es rescatada por el Distrito 13 antes de que los juegos tengan un vencedor determinado, y se confirman los rumores de la existencia de este Distrito y de la rebelión que encabeza; pero también le llega una terrible revelación: el Distrito 12 está destruido, y Peeta fue capturado por el Capitolio.

Crítica

En realidad, Collins tomó muchos elementos clásicos de las trilogías para esgrimir su segundo movimiento. La historia fluye de una manera más lenta, más calculada, y tiene personajes interesantes; sin embargo tiene dos fallos insoslayables: el primero es que el argumento de los juegos, la arena y todo eso ya fue visto en el libro precedente, es decir, no es una historia nueva, sino un regreso al punto de partida, y ello da la impresión de que la autora no tiene otra idea de por dónde llevar su historia; el otro fallo es que exactamente a la mitad del libro, cuando el tour ha terminado y el tema de los 75 juegos está por empezar, es poco realmente lo que se aprecia de avance en la trama y quizá hubiese sido mejor capturar al lector con los 75 juegos antes de concluir el tour de la victoria; no obstante, este segundo fallo es menor que el primero que mencioné.
Es por ello que puedo decir que la historia cumple con la regla de la segunda parte de una trilogía; aunque ello no garantiza que tenga una nota excelente. Los fallos en la historia pesan al hacer el balance final, dado que existen momentos en que la historia es sumamente predecible.
Por tal motivo puedo calificarla de entretenida, regular en términos generales, buena para quien sea fan de la serie, y entretenida para el resto del público.

La película: Alta fidelidad garantizada


La adaptación cinematográfica de En llamas goza de una fidelidad para con el libro base que es fabulosa.
Por principio de cuentas la dirección de arte y vestuarios me parecieron sublimes; pero donde la película logra su mayor acierto es en la actuación de Phillip Seymour Hoffman, galardonado actor que hace gala de su calidad histriónica interpretando a un ambiguo Plutarch Heavensbee, tal como fue descrito en el libro base.
Sin embargo, como es usual, no todo es miel sobre hojuelas. Si un defecto tiene esta película es el corte de una que otra escena que era fundamental para el final de la trama; y me refiero específicamente la escena donde los rumores del Distrito 13 llegan a los oídos de Katniss; no es una escena de acción ni nada por el estilo, pero sí es de suma importancia y trascendencia para el final de la historia. No es mucho, pero al final, el corte pesa al hacer el balance final.
Las actuaciones restantes son eficientes, lo que aumenta la evaluación, y la dirección y el guión consiguen su cometido en una entrega lograda e interesante. La historia no daba para más, pero la adaptación cinematográfica es eficiente.
Mi valoración personal:
Del libro:
Calificación:
7.8
De la película:
Calificación:

7.5