Los dibujos animados no son siempre para
niños, mucho tiene que ver la clase de imágenes, la temática y más aún, el
lenguaje. No obstante, entre las películas que llegan a ser clasificadas como
infantiles (G o PG en los Estados Unidos o bien, A o AA en México), suelen
tener un léxico que no siempre se considera “apropiado”. Hoy, al coincidir mi entrada número 23 del blog con mi vigésimo tercer cumpleaños, les traigo esta lista:
5
"BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANOS"
Título original: Snow white and the seven
dwarfs
Año: 1938.
Doblada en 1964, la reina y villana en este
cuento de los hermanos Grimm dice una serie de palabras altisonantes,
especialmente en la escena donde se transforma en la anciana que ofrece la
manzana a Blancanieves.
En este caso, el doblaje fue reeditado en la década pasada, eliminando muchas de las palabras altisonantes.
Citas:
“El corazón de un jabalí… ¡perro traidor!”
“Una ráfaga de viento… para avivar mi odio…”
“Ahora, infernal poción, cumple tu misión”
4
"ROBIN HOOD"
Casa productora: Disney
Año: 1973
Con una serie de groserías se expresan
varios de los animales de esta versión de la historia de Robin Hood, varias de
ellas resultan ser altisonantes muy por encima de los clásicos “tonto” o “idiota”,
incluso llegando a llamar a Juan Sin Tierra como el “Rey Pelele”
A la fecha, ésta película cuenta con el doblaje original.
Citas:
“¡Qué imbécil eres!, ahora sé por qué tu
madre te puso por nombre Lelo”
“¡Debieron haberte bautizado Tiro Imbécil!”
“¡Es el Rey inglés pelele!”
3
"SHREK"
Casa productora Dream Works
Año: 2001
Esta película no contiene en sí ninguna
palabra fuera de lo que podría considerarse “normal”; sin embargo contiene una
serie de frases que dentro del léxico hispano (y sobre todo mexicano) se
consideran albures, frases en doble sentido con connotaciones sexuales y
ofensivas. Un 90 % de las frases en ese sentido son dichas por un tal “burro”.
Frases:
“No va a saber si sube o baja”
“Pregúntame, pregúntame”
2
“LA BELLA DURMIENTE”
Título original: “Sleeping Beauty”
Casa productora: Disney
Año: 1959.
Maléfica. Tenía que ser esta villana la que
casi encabezara esta lista; en menos de cinco minutos, esta película dice tres
groserías de las más grandes, todas ellas dichas por Maléfica al enterarse de
que sus secuaces buscaban a una adolescente de 16 años en las cunas del reino.
En la década pasada el doblaje fue cambiado y las palabras altisonantes eliminadas.
Citas:
“¿Cunas? ¿Cunas? ¿Así que durante dieciséis
años han estado buscando a un bebé…? ¡Idiotas! ¡Imbéciles! ¡ESTÚPIDOS!”
1
“LA ESPADA EN LA PIEDRA”
Título original: “The Sword in the Stone”
Casa productora: Disney
Año: 1963.
Esta película es la reina si de insultos e
improperios se trata: uno de los adorables protagonistas dice no menos de
cincuenta veces palabras relacionadas con el diablo o el infierno, y no es nada
menos que Merlín. Incluso se puede decir que comparado con él, la villana en
esta película Madame Mim es correcta y recatada al hablar, e incluso la propia
Maléfica que se vio en párrafos precedentes.
Esta película conserva su doblaje original.
Citas:
“Diablos y demonios del infierno, ¿qué hace
un monstruo de ese tamaño en ese charco…?”
En unos meses más veremos la adaptación
cinematográfica del final de la obra de Suzanne Collins; obra que con toda
seguridad se convertirá en uno de los grandes íconos de la década de 2010; no
obstante en esta última entrega Suzanne Collins juega de manera diferente y nos
deja una sensación de vacío hacia el final de su novela.
Sinopsis
Advertencia: esta sección contiene
información que, si no has leído el libro, quizá no quieras saber ahora mismo;
si es el caso, ve a la sección crítica y
reanuda tu lectura allí.
La historia comienza justo donde se quedó
en “En Llamas”, con el final de los LXXV Juegos del Hambre sin un ganador, la
destrucción del Distrito 12 y el rescate de Katniss por parte de los rebeldes.
La protagonista descubre que la destrucción
del Distrito 13 son sólo un mito; en medio de una encendida rebelión en varios
de los distritos. Por su parte, Peeta se encuentra en el Capitolio, tomado como
rehén del gobierno.
Katniss decide actuar como el símbolo de la
rebelión y grabar promocionales para que puedan ser usados como propaganda a
favor de la rebelión. Reencontrada con antiguos vecinos del Distrito 12 y su
madre y hermana, Katniss se enfrenta al dilema moral que supone ser el símbolo
de una rebelión que cada día cuesta más vidas; por su parte no cuenta con la
simpatía del gobierno del Distrito 13, pese a ser su sinsajo.
Tras una serie de batallas, entre las que
se cuenta el rescate de Peeta, los rebeldes logran entrar al Capitolio; pero
Katniss tiene un propósito diferente: quiere ser ella la que asesine al
presidente Snow; en tales condiciones, se separa del grupo en que se encuentra,
y logra llegar hasta el edificio del gobierno; en donde se percata de que su
hermana se encuentra sirviendo en la rebelión; y tras una serie de bombas, su
hermana yace muerta.
La guerra termina, pero la historia no;
Katniss vive un duelo que se puede calificar casi de insufrible y finalmente
llega el día de la ejecución de Snow; en donde será ella la que dispare la
flecha que le dé muerte, no obstante, Katniss en el último momento decide
disparar en contra de la presidenta, dado que se da cuenta que las bombas que
mataron a su hermana no provenían del Capitolio.
Años más tarde, Katniss vive en el Distrito
12 y se encuentra casada con Peeta y tiene dos hijos. Los Juegos del Hambre
dejan de celebrarse, y todo parece ir bien.
Crítica
Debo de parecer odioso cada vez que digo
esto, pero las trilogías tienen una serie de reglas casi predeterminadas; una
tercera parte debe conectar la historia precedente (que se quedó en suspenso) y
dar un final espectacular, en donde la historia se defina por muy poco, pero la
victoria sea significativa para el bando vencedor; los protagonistas deben
entrar en dilemas morales y además, debe tratarse de una historia muy
sentimental, para conectar a los personajes con la audiencia.
Si nos ceñimos a esta descripción, veremos
que Collins logra dar en el punto en casi todas las reglas antes descritas, su
historia tiene un ritmo interesante, que cautiva desde el principio; le da su
lugar a la moralidad y los sentimientos que caracterizan a una tercera parte. Lo
que falló aquí fue una cosa: faltó el espectacular final que supone una
trilogía.
Uno cree que cuando ha leído dos libros de
poco más de cuatrocientas páginas, el final será grandioso; pero pese a estar
muy cerca de lograrlo, Suzanne nos deja en puntos suspensivos. En efecto, la
historia debió avanzar más a través de la batalla final de ésta debió
tener el punto espectacular que supuso en su caso, la destrucción del anillo
único en El Retorno del Rey; el DeLorean dejando atrás una locomotora que se
destruiría ante nuestros ojos en Volver al Futuro III o la destrucción de la
Estrella de la Muerte en el Regreso del Jedi; por mencionar algunas; sin embargo esto no ocurre, no al menos en la visión de este crítico.
La verdad es que salvo ese detalle (que
pesa mucho en el balance final), la historia es diferente, fluye correctamente
y tiene todo para ser un buen cierre, salvo… por el cierre, al que le faltó
definitivamente mucha más acción y vistosidad.
En diciembre de 2011, un candidato a la
Presidencia de la República de cuyo nombre no quiero acordarme, respondió (mal,
por cierto, y eso fue motivo de muchas burlas a través de internet) a una
pregunta en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara. La pregunta era
sobre cuáles eran los tres libros que marcaran su vida. En su respuesta atinó a
decir que eran “la biblia, La Silla del Águila de Enrique Krauze y otro que no
me acuerdo”.
Yo aún sigo buscando en librerías la
dichosa Silla del Águila de Enrique Krauze, pero los dependientes insisten en
venderme la de Carlos Fuentes. Lástima, el hoy habitante de Los Pinos, se nota,
nunca la leyó.
El título de la obra hace alusión nada más
ni nada menos que a la silla presidencial: el símbolo por antonomasia del poder
en México y de la posición elevada casi omnipotente que ostenta el Presidente
de México. Vaya título más adecuado para la sátira política que en sus páginas
se desarrolla, que no se aleja mucho de la realidad de nuestro país.
Sinopsis
Advertencia: esta sección contiene
información que, si no has leído el libro (como el actual Presidente de la
República), quizá no quieras leer ahora mismo. Si es el caso, ve directo a la
sección crítica, y reanuda tu lectura allí.
Carlos Fuentes utiliza el método epistolar para mostrarnos
una obra desde distintos ángulos, cual Drácula de Bram Stoker. La historia
comienza con una revelación: Rosario Galván, una calculadora y seductora mujer
le escribe a un recién llegado Nicolás Valdivia “tú serás presidente de México”. Planteado en un lejano año 2020, México es el mismo de siempre: depende
económica y políticamente de los Estados Unidos, el partido tricolor domina la
política nacional, existen problemas internos de protestas y luchas que son
reprimidas u opacadas por el gobierno. Y no obstante, algo ha ocurrido. Debido a
las discrepancias políticas del Tío Sam con presidente Lorenzo Terán, la Unión Americana ha
cortado las telecomunicaciones creando una crisis temporal en la que el único medio
para comunicarse es precisamente a través de cartas.
Así las cosas, Rosario sitúa a Nicolás en
la Oficina de la Presidencia de la República, y a través de una movida de hilos
(nada poco común en un país como el nuestro) magistral; Nicolás ahora es el
sucesor de Lorenzo Terán a su “falta absoluta” para utilizar el texto
constitucional.
Nicolás recibe asesoría de un anciano que
un día fue presidente de México (con casi toda seguridad, Fuentes quiso
incorporar a un Salinas de Gortari o José López Portillo pero sin nombre ni
apellido, de suerte que se le denominó “el Anciano del Portal”). Poco a poco,
Nicolás va aprendiendo los manejos de la política mexicana “no dejar nada por
escrito” la regla de oro, los secretos y las trampas que se ejercen para
retener el poder.
La trama avanza y Nicolás ya no es un
novato en el manejo de la política y no sólo eso: tiene acceso a archivos y
documentos que pueden (y serán) usados en contra de los personajes. Ahora sólo
falta ver el entramado final; en que la falta absoluta de Lorenzo finalmente se
sucede, y se cumple la premisa “tú serás Presidente de México”. Pero ello
desencadena una ola de traiciones en la que ahora Nicolás ya no es aliado sino
enemigo de Rosario; y se hacen los cambios necesarios a la Carta Magna para
eternizar a Nicolás en la Silla del Águila por muchos años; porque él es hijo
del Secretario de Defensa, quien lo colocó en manos de Rosario precisamente
para eso; para dar un brutal y directo golpe de Estado al Comandante Supremo
(es decir, el presidente Lorenzo) e iniciar una nueva dictadura en México.
Crítica
Todo político tiene que ser hipócrita. Para ascender, todo se vale. Pero no hay que ser sólo falso, sino astuto. Todo político asciende con una cauda de desgracias amarradas… Carlos Fuentes, el autor.
Carlos Fuentes tiene una pluma increíble; los
personajes juegan en un tablero neblinoso para ellos, pero bastante claro para
el lector, que tendrá una perspectiva de todo el tablero (o creerá tenerla), la
historia de México es tan igual a la actual y a la pasada en esta obra
futurista que parece una radiografía que le fuera tomada de cuerpo entero. En efecto,
Carlos Fuentes escribió esta obra en 2003, cuando apenas se había dado la
transición política de partido y predice lo que eventualmente ocurrió en 2012:
el partido tricolor (cuyos miembros datan del jurásico temprano) retomó la
codiciada Silla del Águila y la Residencia de Los Pinos.
Pero no sólo eso: Don Carlos nos sumerge en
una trama política estructurada de tal suerte que pareciera ser predecible,
pero da un giro espectacular hacia el final, tendiendo una trampa desde el
inicio de la historia; dejándonos un trago amargo al final, y con una
perspectiva casi distópica: el inicio de una nueva dictadura en nuestro país. Ello
se logra con elementos clásicos de la política mexicana y de la política en
general. La obra puede tener más de una lectura maquiavélica, y es que, si bien
el fin no justifica los medios, sí quien tiene los medios puede conseguir
cualquier fin; además de sacar a relucir el viejo hilo negro de la intervención
norteamericana en la política nacional.
La política es un tema complicado de tratar
como trama. Si se hace con demasiada fuerza, la obra se volverá pesada, dado
que la política tiende a etiquetarse de “aburrida”. No obstante, Carlos Fuentes
logra encontrar un buen balance y entregarnos una trama política bien tejida
(no excepcional, pero sí bien estructurada)
El libro requiere un conocimiento básico de
la historia de México y una memoria política cercana profunda. Nos invita a
recordar lo ocurrido en los sexenios de la época priista y los sucesos que
llevaron a Vicente Fox a la Silla del Águila. Sería recomendable que el actual
ocupante de Los Pinos la leyera realmente.
No es espectacular, porque no contiene
giros de trama contundentes salvo que se trate del final; además de que permite
al lector cierta confianza al leer las cartas de todos los personajes, es
decir, meterse en sus mentes. Es buena y recomendable; pero sí tiene sus
defectos. Apta para quienes gustan de novela política o de la historia de
México.
En 1989 ya habían pasado casi todos los
grandes éxitos cinematográficos de los años 1980. “La guerra de las galaxias”
había tocado su fin (por el momento) en 1983, mientras que Superman había
concluido sus filmes en 1987. El legado de estas cintas fue un predominante uso
de efectos visuales y el apogeo de las películas de aventuras.
En este contexto, Indiana Jones, con dos
cintas previas, presenta una más para cerrar lo que hasta 2008 se conocería
como la “trilogía” de Indiana Jones. Este filme se convertiría en la
culminación de una serie aclamada y recordada por muchos; además de recopilar
viejos elementos sobre todo de la afamada cinta de 1981 (Los cazadores del ArcaPerdida)
Sinopsis
(Advertencia: esta sección contiene
información que, si no has visto la película, no querrás conocer ahora mismo,
si es el caso, sáltala y reanuda tu lectura en la sección crítica)
Dos años después de los sucesos de Los Cazadores, Indiana Jones recibe un
paquete extraño, que a la postre resultará ser el diario de búsqueda del padre
de Indiana, y la noticia de que su padre (interpretado por el otrora James
Bond, Sean Connery) ha desaparecido mientras buscaba una pista sobre una
indagación que le había llevado toda la vida: la búsqueda del Santo Grial. Tras
una incursión en Venecia, lugar de desaparición de su padre, la cual trae
aparejado un incendio, una biblioteca destruida, una tumba profanada y un
escape a través de las alcantarillas; Jones se entera de que su padre fue
capturado por los Nazis y llevado a Austria, dado que los Nazis están en busca
del Santo Grial (Lo cual es más creíble que el argumento de la cinta de 1981,
dado que existen pruebas relacionadas a los Nazis y la búsqueda del Grial)
Indiana sin dilación va hacia Austria, en
un castillo cerca de Salzburgo donde su padre se encuentra capturado por los
Nazis. Indiana trata de liberarlo, pero es traicionado por las personas que le
acompañaban; cuyo propósito era que el propio Indiana fuera en búsqueda del
Grial. Así las cosas, Indiana y su padre Henry logran escapar, no sin antes que
en el proceso le haya sido robado el diario de su padre, en el cual se
encuentran instrucciones precisas de cómo acceder hasta el Grial. Por tales
motivos, Indiana y su padre deben meterse en la boca del lobo y acudir hasta
Berlín, donde logran recuperar el diario en una odisea en que son interceptados
por el mismísimo Führer; no obstante logran escapar en un dirigible donde son
descubiertos y se ven obligados a huir en un caza alemán.
Así las cosas, tras varias peripecias,
llegan a la ciudad de Alejandreta, no obstante, los Nazis ya se adelantaron y
compraron al sultán del lugar para tener libertad de movimiento en su
territorio, aunado a que tienen prisionero a un amigo de Jones. De este modo
los Nazis y Jones con su padre llegan al lugar donde se supone se encuentra el
Grial; y tras un altercado donde resulta herido el padre de Jones, Indiana se
ve obligado a buscar el Grial dentro del recinto, dado que éste le dará vida
eterna al que beba del mismo. No obstante, al llegar a la sala donde se
encuentra el Grial, Jones y un par de Nazis que lo acompañan encuentran a un
caballero de la primera cruzada resguardando el Grial; los nazis se van sobre
la copa que consideran sería digna del Rey de Reyes, y terminan muertos como lo
hicieran sus homólogos en Los Cazadores
del Arca Perdida, Indiana elige la copa de madera y la da a beber a su
padre, salvándolo de una muerte segura. La relación entre ambos se restablece y
todos felices y contentos.
Crítica
Indiana Jones es un personaje legendario. Ya
desde 1981, con Los Cazadores, había logrado cautivar a las audiencias del
mundo ávidas por historias de aventuras. En esta que sería su tercera cinta,
Indiana no defrauda aunque mantiene el guión clásico de la búsqueda de
artefactos bíblicos. En efecto, el doctor Jones siempre ha estado íntimamente
relacionado con objetos sagrados y misteriosos; y eso es parte de lo que lo
hace ser Indiana Jones.
Los efectos visuales de esta cinta son
fabulosos, para tratarse de un filme de 1989, y Harrison Ford es el mismo
personaje intrépido de siempre (ya tenía en su historial tres cintas de La
Guerra de las Galaxias y dos del Dr. Jones). Definitivamente el papel del
corelliano arriesgado y aventurero es el que mejor le queda. Por otro lado la dirección de Spielberg, si bien no es la mejor que ha realizado (definitivamente hubo escenas bastante forzadas tanto en dirección como en guión), lo cierto es que su trabajo es eficiente. La historia fluye y funciona como película de aventuras, si se ve como eso y sólo como eso, la verdad es buena; si se espera una gran cinta de culto o merecedora de infinidad de premios, quedará decepcionado.
Esta cinta nos deja el sabor de Indiana Jones por todos lados y, si bien es cierto, no es la mejor película de la
historia, sí logra entretener al espectador, que es el objetivo. Es buena, no
más y no menos; agradable y recomendable para pasar el rato.
Existe una serie de reglas no escritas
sobre las trilogías en general: son reglas casi universales que son presentes
(en distinta medida y substancia) en prácticamente todas las trilogías que se
precien de serlo.
Específicamente la segunda parte de una
trilogía debe contener más acción; pero ésta se desarrolla en un ambiente más
lento y tedioso que su predecesora, donde el protagonista tiene nuevos retos y
una historia que no habrá de concluir sino hasta el inicio de la tercera parte;
también es usual que en la segunda entrega se hagan revelaciones importantes y,
suele ocurrir que se ponga en peligro a un personaje principal para lograr el
efecto de una segunda entrega de trilogía: enganchar al espectador para la
tercera parte, porque de otro modo, la historia carecería de lógica.
En ese contexto, y precisados los elementos
fundamentales de una trilogía, he de decir como preludio que Suzanne Collins
pareciera tener todos los elementos de esta regla general presentes al momento
de su texto “En llamas”. Vamos a ello.
Sinopsis
Advertencia: la presente sección contiene
información que, si no has leído el libro, tal vez no quieras saber ahora
mismo, si es el caso, sáltala; ve a la sección Crítica, y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza donde la dejamos en el
texto previo: Katniss ha ganado los juegos del hambre y ahora goza de una vida
diferente: tiene nueva casa, dinero, y su familia está bien; y se encuentra en
la víspera de lo que se denomina “el tour de la victoria” por el cual el Capitolio
le reitera a la población que cada año se celebrarán los Juegos y que por lo
menos uno de sus habitantes morirá en ellos.
Así las cosas, Katniss recibe una visita
inesperada: el presidente Snow en persona ocurre a su casa para decirle que su
acción de último minuto en los juegos ha provocado una serie de revueltas en
todo Panem. Al parecer ella es la única culpable de ello, puesto que lo que
hizo se pude catalogar como un acto de sedición.
Es por ello que el tour significará la
única oportunidad que tiene para buscar enmendar su error y hacer ver a la
población que su acto fue por el enamoramiento (que es fingido) con su
compañero vencedor Peeta, y no como un acto de rebelión.
Sin embargo, las cosas salen mal, y al
final del viaje, la población ha tomado a Katniss como su bandera o líder
visible. Ello se concatena con el inicio de los 75° juegos del hambre, que por
sí mismos traen un cambio substancial: por única ocasión, los tributos serán
elegidos de entre los vencedores de los juegos.
Mientras tanto en el Distrito 12, Katniss
oye rumores sobre la existencia de un Distrito 13 y de una creciente rebelión
en aquél lugar contra el Capitolio; además de que las medidas de seguridad y
represión se han redoblado y encrudecido.
Dada la naturaleza del distrito en que se
encuentra, Katniss es la única mujer vencedora, y por tanto, está
automáticamente dentro de los juegos (qué dramático) y dadas las condiciones,
al final Peeta y ella regresarán a los juegos, (de verdad, ¿no había argumento
mejor?) junto con un montón de experimentados asesinos.
Los 75 juegos del hambre comienzan con dos
anuncios importantes: para impedir su realización los vencedores hacen toda
clase de declaraciones; la más fuerte de todas es el anuncio del falso embarazo
de Katniss y también el falso matrimonio entre ella y Peeta; con lo que la población
del Capitolio enfurece y exige que se cancelen los juegos. Pero ello no ocurre
y Katniss se ve obligada a volver a la arena junto con Peeta. Decidida a hacer
campeón a Peeta, Katniss se alía con varios jugadores de los demás distritos; y
en un momento dado, consigue destruir el campo de fuerza en que se halla en la
arena de los juegos.
Katniss es rescatada por el Distrito 13
antes de que los juegos tengan un vencedor determinado, y se confirman los
rumores de la existencia de este Distrito y de la rebelión que encabeza; pero
también le llega una terrible revelación: el Distrito 12 está destruido, y
Peeta fue capturado por el Capitolio.
Crítica
En realidad, Collins tomó muchos elementos
clásicos de las trilogías para esgrimir su segundo movimiento. La historia
fluye de una manera más lenta, más calculada, y tiene personajes interesantes;
sin embargo tiene dos fallos insoslayables: el primero es que el argumento de
los juegos, la arena y todo eso ya fue visto en el libro precedente, es decir,
no es una historia nueva, sino un regreso al punto de partida, y ello da la
impresión de que la autora no tiene otra idea de por dónde llevar su historia;
el otro fallo es que exactamente a la mitad del libro, cuando el tour ha
terminado y el tema de los 75 juegos está por empezar, es poco realmente lo que
se aprecia de avance en la trama y quizá hubiese sido mejor capturar al lector
con los 75 juegos antes de concluir el tour de la victoria; no obstante, este
segundo fallo es menor que el primero que mencioné.
Es por ello que puedo decir que la historia
cumple con la regla de la segunda parte de una trilogía; aunque ello no
garantiza que tenga una nota excelente. Los fallos en la historia pesan al
hacer el balance final, dado que existen momentos en que la historia es
sumamente predecible.
Por tal motivo puedo calificarla de
entretenida, regular en términos generales, buena para quien sea fan de la
serie, y entretenida para el resto del público.
La película: Alta fidelidad garantizada
La adaptación cinematográfica de En llamas
goza de una fidelidad para con el libro base que es fabulosa.
Por principio de cuentas la dirección de
arte y vestuarios me parecieron sublimes; pero donde la película logra su mayor
acierto es en la actuación de Phillip Seymour Hoffman, galardonado actor que
hace gala de su calidad histriónica interpretando a un ambiguo Plutarch
Heavensbee, tal como fue descrito en el libro base.
Sin embargo, como es usual, no todo es miel
sobre hojuelas. Si un defecto tiene esta película es el corte de una que otra
escena que era fundamental para el final de la trama; y me refiero
específicamente la escena donde los rumores del Distrito 13 llegan a los oídos
de Katniss; no es una escena de acción ni nada por el estilo, pero sí es de
suma importancia y trascendencia para el final de la historia. No es mucho,
pero al final, el corte pesa al hacer el balance final.
Las actuaciones restantes son eficientes,
lo que aumenta la evaluación, y la dirección y el guión consiguen su cometido
en una entrega lograda e interesante. La historia no daba para más, pero la
adaptación cinematográfica es eficiente.
Hace un par de años entré en la librería
para saber cuál sería mi lectura veraniega. Una sinopsis me llamó poderosamente
la atención: un libro escrito por un tal James Dashner. Para entonces, se sabía
que había una segunda parte, y que la tercera llegaría hasta octubre de ese
año. La verdad, el libro me gustó.
Sinopsis
Advertencia: si no has leído el libro y
planeas leerlo, abstente de leer esta sección, contiene información que no
quieres saber ahora. Si es el caso, reanuda tu lectura en la sección Crítica
La trama trata sobre Thomas, un adolescente
que lo único que sabe es que no sabe nada. Como si su memoria hubiera sido
borrada, no recuerda nada de lo que ocurrió antes de despertar en un ascensor
que lo llevaría hasta ‘El Área’ un lugar donde hay sólo chicos de su edad, pero
en donde se las tienen que arreglar para sobrevivir debido a que están
atrapados en un laberinto; y donde cada noche las puertas se cierran y los
separan del laberinto que podría tener alguna salida, pero también los protegen
de criaturas horribles que rondan el laberinto.
Pese a que se han organizado para explorar
el laberinto, no han tenido progresos significativos y algunos llevan allí
varios años. Nadie sabe a ciencia cierta el porqué, sólo saben que las cosas
están así.
Un día, para sorpresa de muchos, llega una
chica con un misterioso y siniestro mensaje. Las cosas cambian, se agotan los
suministros y las puertas ya no se cierran más. La única opción es salir, pero
no hay camino alguno, el laberinto cambia diariamente. En una arriesgada
maniobra, los miembros del grupo deciden salir con el poco conocimiento que
tienen.
Al final lo consiguen, y se percatan que
están en algo así como un laberinto de laboratorio donde fueron sometidos a
esas crueles situaciones; pero al instante son rescatados por un grupo de
disidentes. O eso creían. El epílogo da más preguntas que respuestas y deja
enganchado al lector para la segunda parte.
Crítica
Las trilogías tienen una serie de reglas
fundamentales y que se repiten de forma más o menos seguida en prácticamente
todas (con sus muy contadas excepciones). La primera parte de una trilogía
tiene como regla general que se trata de una historia que comienza y termina,
pero que a la vez deja cabos sueltos suficientes para lograr una segunda y una
tercera parte. Por otra parte, debe atraer al espectador y presentar a los
personajes.
Esta historia cumple cabalmente esos tres
requisitos (aunque quizá el primero no tan cabalmente, debido a que el epílogo
es una puerta demasiado tentadora hacia la segunda parte). Ese es el primer
punto a su favor. Otro punto es que tiene un ritmo interesante. Otras reseñas consideran
que el inicio es algo zonzo, sin embargo yo difiero de ese criterio, el inicio
es rápido y al llegar a la página cien, el lector ya no puede parar de leer.
La
redacción se va como agua, con un ritmo incansable, y eso hace que la historia fluya de una forma que
pocas pueden lograr, además de que los personajes fueron estructurados de un
modo muy correcto, y el ambiente de misterio que rodea la historia es tal que
el lector quiere continuar hasta el final sin parar hasta tratar de resolver
ese misterio; no obstante, ese misterio también juega en su contra, porque al
final es poca la información que se obtiene a cambio de la lectura de alrededor
de 400 páginas. En fin, la historia es
muy buena, interesante y cumple con su cometido. La recomiendo. Su adaptación cinematográfica tiene prevista su llegada a las salas en septiembre de este año, ya veremos que tal funciona; creo que la historia da para mucho, pero eso no es garantía de una buena película.
En el invierno de 2008 llegó a mis manos lo
que sería la primera novela que leería de John Katzenbach; escrita con antelación a su celebrada El Psicoanalista. Con un ritmo interesante y una trama que envuelve, es una buena novela de misterio.
Sinopsis
Advertencia: si no has leído el libro, esta sección puede contener información que tal vez no quieras saber ahora mismo, si es el caso; ve a la sección Crítica y reanuda tu lectura allí.
La historia comienza con la visita
inesperada de una anciana aterrorizada a la casa del protagonista, Simon; un
retirado y solitario policía que vive una vida tranquila en Miami. La mujer,
quien fuera superviviente del holocausto en los años 1940, dice haber visto a
un fantasma de su pasado: La Sombra, el sujeto que en 1943 delató que su
familia aún vivía en Berlín y provocó que fuera enviada a Auschwitz.
Lo misterioso del caso es que ella sólo vio
a esa persona en una ocasión. Sin embargo, al día siguiente, y tras haber sido
calmada por Simon, la anciana amanece estrangulada. Ese será el inicio de una
investigación en donde la policía dará con un afroamericano drogadicto como
presunto asesino de la mujer. No obstante, Simon sospecha desde el principio
que se trata del personaje que su vecina viera la noche antes de su muerte; y
sus temores se hacen realidad: al parecer ha regresado para aniquilar a los
pocos que pueden reconocerle, tres judíos más que quedan en Miami.
La trama se complica cuando uno de los tres
judíos desaparece. Además de que el presunto responsable del homicidio cuenta
con lujo de detalle la manera en que el verdadero asesino perpetró el crimen. Entonces
los esfuerzos se vuelcan hacia la búsqueda de este sujeto, que llevará a una de
las fiscales de Miami hasta Alemania, en donde conocerá la historia de “La
Sombra” un judío que para evitar ser deportado a los campos, se dedicó durante
varios años de la guerra a cazar a otros judíos.
En el momento decisivo, La Sombra trata de
perpetrar su golpe final, incendiando el edificio donde viven los otros dos
judíos que quedan; sin embargo Simon ya va tras él tan pronto comienza el
incendio. En una playa de Miami, finalmente, con ayuda de un cuchillo, la
Sombra muere; pero a un precio altísimo: el protagonista también está muerto.
Crítica
John Katzenbach tiene una excelente pluma. Esta
novela está escrita antes de su afamada El
Psicoanalista, y ya entonces muestra los dotes de que hará gala en esa
obra. El ritmo es un tanto irregular: comienza con muchos giros pero avanza
lentamente. Sin embargo ello le da el toque de novela policiaca y de misterio a
que nos tiene acostumbrados este autor. Sin duda es buena.
Los personajes: allí es un poco el punto
débil de la historia; sobre todo el villano es bastante plano, pero no por ello
deja de tener la personalidad que se espera de un villano; la verdad es que la
historia fluye bien aunque los personajes no son del todo memorables, bastante
estereotipados, pero al fin y al cabo, su trabajo es eficiente.
Sobre todo al final de la historia,
Katzenbach nos da mucha información junta y eso provoca que el lector que ha
llegado hasta la mitad del libro ya no pueda parar, porque la información que se
tiene al comienzo es mínima, va apareciendo a cuentagotas hasta que se llega a
la mitad del texto. Una táctica que se asemeja en mucho al estilo de los
capítulos de la afamada serie: La Ley y el Orden.
En 1973, George Lucas ideó dos historias:
una basada en aventuras espaciales de un personaje llamado Luke Skywalker, a la que tengo reservadas críticas futuras, y
cuya llegada al cine en 1977 supuso uno de los mayores éxitos comerciales de la
historia; y otra basada en las aventuras arqueológicas de un doctor llamado
Indiana Jones.
Los que piensan que esta película se llama “Indiana
Jones y los Cazadores del Arca Perdida” están bastante equivocados; el título
que obra en los créditos iniciales de la misma excluye el nombre de su
protagonista; la película se estrenó en 1981 bajo el nombre "Los Cazadores del Arca Perdida" y a la fecha es uno de los más grandes logros de la historia del cine, baste decir que estuvo nominada a nueve premios Óscar, de los cuales finalmente ganó finalmente cinco. Sus nominaciones incluyeron Mejor Película y Director.
Sinopsis
(Advertencia: si no has visto la película,
lo que prácticamente es un sacrilegio, esta sección podría contener información
que no querrás saber ahora mismo, si es el caso, sáltala y ve a la sección crítica)
Dirigida por Steven Spielberg, esta
película muestra al personaje Indiana Jones, un arqueólogo aventurero que en
1936 es encomendado a buscar “el arca perdida” que no es ni más ni menos que el
Arca de la Alianza, un instrumento legendario donde el antiguo testamento dice,
fueron guardadas las Tablas de la Ley que Dios le entregara a Moisés en el
monte Sinaí (Y cuya adaptación cinematográfica de 1956 constituye una de las
cintas más insufribles de la historia, en mi opinión, pero eso es otra historia).
Todo lo anterior en razón de que la
Alemania Nazi, que en aquél entonces estaba consiguiendo poder a manos llenas
de forma constante y sostenida, buscaba dicho objeto. (En realidad me preguntó
por qué, dado que si bien es cierto Hitler buscaba objetos de valor histórico o
místico, también lo es que odiaba a los judíos, prueba de ello es el campo de concentración de Auschwitz, en donde se dice que murieron un millón y medio de judíos; por lo
tanto dudo realmente que Hitler haya querido encontrar un objeto como el Arca
de la Alianza, que sería una prueba de que el pueblo hebreo es el elegido por
Dios y no la raza Aria, pero esto es otra historia).
Así las cosas; Indiana va primero a Nepal,
donde consigue ayuda de una reticente ex novia, y de allí va hasta Egipto en busca de la dichosa Arca, pero
en el intento son capturados cuando el Arca es finalmente encontrada. Entonces son
obligados a presenciar la apertura del Arca, lo que, con un despilfarro de
efectos visuales, consigue matar a todos los presentes excepto Indiana y su
amante.
El Arca es recuperada por Indiana y el
gobierno norteamericano, y guardada en un almacén secreto.
Crítica:
Bien, dejando de lado el insoslayable error
de planteamiento del argumento, de que hice mención en párrafos precedentes, he
de decir que la película es entretenida, tiene el estilo de películas de
aventuras, mezclada con historia oculta y hechos reales.
En primer lugar el guión funciona de una
manera impresionante, le da fluidez a la historia. Por otro lado Harrison Ford
interpreta una vez más al personaje que lo salta a la fama: Han Solo. Si, es
cierto, se trata de Indiana Jones, pero en el fondo es el contrabandista
arrogante que vimos en La Guerra de las Galaxias; sin embargo ahora aprovecha
al máximo su calidad de protagonista y nos hace un papel entretenido y creíble.
"Te aseguro que a veces me asombro de mí mismo"- Han Solo
En el rubro de efectos visuales, ni qué decir son sencillamente magníficos; si bien es cierto, esta película no es de
la clase donde los efectos visuales son una pieza esencial, también lo es que
ayudan mucho y sobra decir que en su manufactura está mucho de lo hecho en La Guerra
de las Galaxias.
Y lo mejor de todo: el personaje es un tipo
James Bond que podrá tener muchísimas películas posteriores, y en cada una se
mostrará una trama diferente y no se trata en sí, de una saga de continuación,
sino una serie donde cada capítulo comienza y termina. Para ser la primera, es
excelente.
En resumen, la película es buena, con un
ritmo y destreza brillantes, y es uno de los grandes íconos de la década de
1980. Muy recomendable.
Verano de 2007. Dos años después del
trágico final del sexto libro, Rowling presentó el último, llamado en inglés Harry Potter and the Deathly Hallows. A
pesar de que su publicación en español se sucedería en febrero del año
siguiente, me decidí a repetir la proeza del libro anterior, y lo leí en
inglés.
Definitivamente, este es el libro más
esperado de la serie, y puedo decir que no decepcionó en absoluto. Más largo
que su antecesor, pero no tanto como La
orden, Rowling nos presenta un texto más maduro, con giros más calculados y
donde todo lo que se vio en las entregas anteriores, encaja de un modo
excelente.
Sinopsis
(Advertencia: esta sección puede contener información que, si vas a leer el libro, tal vez no quieras saber ahora, si es así, sáltala y reanuda tu lectura en a la sección Crítica) Harry Potter sale de casa de sus tíos a
sabiendas de que no volverá a vivir con ellos, rompiendo el encantamiento que
lo mantiene a salvo. Con ello inicia una aventura diferente, donde, si bien se
reúne nuevamente con sus amigos Ron y Hermione, allí reciben la herencia que
Dumbledore les dejó: la primera snitch que atrapó a Harry, un desiluminador a
Ron y una copia de “Los cuentos de Beedle el Bardo” (la referencia Shakespeareana es velada) para Hermione, sin embargo,
la tranquilidad dura poco, ya que en un momento inesperado, Voldemort toma el
control del Ministerio de Magia. Harry logra escapar y se refugia en la casa de
su padrino, que ahora ha pasado a ser de él. Allí, planea la destrucción de los
Horcruxes, comenzando por el guardapelo, que tras una investigación eficaz,
descubre está en manos de Dolores Umbridge (Pobre mujer, ya déjenla en paz, tal vez sólo quería hacer amigos). Tras una incursión al Ministerio de
Magia, con ayuda de la conocida Poción Multijugos, Harry logra hacerse con el
relicario, no obstante es imposible destruirlo, y como él y sus amigos
comprobarán, tiene poderes ocultos, como intentar poseer a quien lo tenga. De
este modo la historia se estanca un poco, con Harry apartado del mundo mágico y
sin tener un objetivo claro, un buen día Ron se harta y se separa del grupo.
Harry y Hermione van a visitar el Valle de
Godric (el pueblo donde Harry nació), y visitan la tumba de sus padres, pero
son atacados por Lord Voldemort y obligados a desaparecerse del lugar sin
conseguir muchas pistas. No obstante, obtienen un libro llamado “vida y
mentiras de Albus Dumbledore”, una extensa biografía del finado profesor, donde
se revela que fue amigo del mago tenebroso Grindelwald, al que años más tarde
venció. Por otro lado, un símbolo pareciera estarlos persiguiendo: aparece en unas
lápidas del cementerio del Valle de Godric, en el libro que Dumbledore le dejó
a Hermione, y en una carta firmada por Dumbledore que aparece en el libro de
“Vida y mentiras de Albus Dumbledore”, en el texto también se revela que tenía
una hermana muy enferma que, en una discusión con su entonces amigo
Grindelwald, terminó muerta.
Tras el lío en el Valle de Godric, Ron
regresa con el grupo y consiguen destruir el guardapelo, ya que alguien les
facilita la espada de Gryffindor. Harry se entera entonces sobre unos objetos
denominados las “reliquias de la muerte”, los que, según la leyenda, hacen a su
poseedor, “Señor de la Muerte”, consistentes en la varita de saúco, la piedra
de la resurrección y la capa de invisibilidad. La última de las reliquias está
en poder de Potter, lo que deduce desde un inicio.
Así las cosas, son capturados por
seguidores de Voldemort y enviados a la mansión de los Malfoy, de donde logran
escapar gracias a Dobby, el elfo doméstico, quien muere en la movida de
rescatar a Potter y sus amigos.
Durante el rescate, Harry logra liberar al
fabricante de varitas y un duende que habían sido capturados por Voldemort.
Tras interrogar al duende, Harry se entera de dónde se encuentra otro de los
horcruxes, la copa de Hufflepuff se encuentra en el banco mágico. Por otro lado
Harry sabe que Voldemort consiguió ya la varita de Saúco, que según la leyenda,
es la más poderosa del mundo. Así, emprende una incursión al banco mágico, del
que logra sacar la copa de Hufflepuff, pero pierde la espada de Gryffindor,
quedando así, imposibilitado para destruir la copa. Pero ello no importa, dado
que Voldemort al fin sabe que están destruyendo los horcruxes, y se dispone a
sacarlos todos de sus escondites, lo que revela a Harry la ubicación del
último: se encuentra en Hogwarts, que ahora dirige Snape. Tras lograr penetrar
en el lugar y conseguir que Snape huya, Harry busca con desesperación mientras
una sangrienta batalla se libra en el castillo. Finalmente encuentra la diadema
de Ravenclaw, y consigue destruirla mientras Ron y Hermione destruyen la copa.
Así las cosas, Voldemort decide matar a Snape, debido a que, según él, fue
Snape quien logró vencer a Dumbledore, y mientras no muera, la varita de Saúco
no pertenecerá realmente a Voldemort.
En el último momento, Snape revela a Harry
varios secretos: siempre amó a su madre, Dumbledore le pidió que lo matara y
Harry es el último Horcrux, motivo por el cual se pueda meter en la cabeza de
Voldemort, por lo tanto debe morir para poder hacer a Voldemort vencible.
Harry acude con Voldemort y éste dispara a
matar. Pero Harry (como es lógico, es el buenazo de la historia) no muere, sino que va al limbo donde se
deshace del pedazo de alma de Voldemort que habitaba en él, y después de una
conversación con Dumbledore, Harry regresa al mundo real y se hace pasar por
muerto hasta que el momento es oportuno y… logra matar a Voldemort (como era obvio).
Crítica
Así termina la historia de Harry Potter, y
esta historia nos demuestra la madurez literaria que han alcanzado los libros
de J. K. Rowling, al introducir elementos nuevos, giros dramáticos y una
historia bastante bien configurada. Pero no todo es miel sobre hojuelas. Éste
último libro también tiene el defecto de que, al haber sido tan esperado por el
público, muchas ideas rondaron sobre lo que sería el final, muchas de las cuales
crearon escenarios que sonaban asombrosos, pero que al final se quedaron en el
tintero de Rowling.
En efecto, si bien la batalla de Hogwarts
era algo más que obvio, algunos esperábamos que la historia fluyera más y quizá
recopilara elementos viejos como el espejo de Oesed o el giratiempo. Ello no
ocurrió, y deja con un sabor de boca algo extraño en el final, donde, hay un
logro espectacular en su narrativa, pero en las primeras seiscientas páginas
del libro resulta algo lenta la historia que se narra. Ello no la exime de ser
un buen final, y un logro verdadero para Rowling, quien diez años después de su
primera entrega, logra cerrar correctamente su historia.
La película: al fin algo decente, en parte.
A partir de la tonta película que se
entregó en 2009, Harry Potter mantuvo al mismo director, David Yates, y la
productora decidió, para hacer más dinero, dividir el séptimo libro en dos
entregas. Yo nunca estuve de acuerdo, porque en mi opinión, en una sola
película de dos horas y fracción (tres como mucho) puede resumirse un libro de
hasta mil páginas, siempre que se sepa dónde y cómo cortar.
La primera parte sirvió como una
presentación de circunstancias y muestra todo lo que ocurre hasta la mansión de
los Malfoy. Es de notar que (por primera vez en seis años, por fin) se consigue
adaptar con mayor fidelidad el libro base, sin convertir las tramas secundarias
en primarias ni hacer grandes omisiones, por fin lo que muchos queremos ver:
una adaptación de lo que leímos, no la interpretación marihuana del director.
Fue bueno, pero no llega a notable, debido al corte que se materializa y que la
primera parte no llega a un fin concreto, definitivamente, se hizo para vender
más.
Valoración sobre la primera parte: 8
La segunda parte tuvo más acción: lo que
muchos esperábamos ver, el derroche de efectos visuales que una película de
Potter supone. Y con ello la batalla de Hogwarts. Con una duración de poco más
de dos horas, se convierte en la más corta de la serie, pero es lógico, sólo le
dejaron unas doscientas páginas a adaptar. Reitero, la película es visualmente
exquisita, pero hay momentos en que siento el guión totalmente forzado,
Voldemort es, con perdón de la expresión, bastante pendejo si quieren mi
opinión. Y no es la actuación de Ralph Fiennes lo que lo hace así, sino el
defecto en la dirección y el guión. Lamentable.
Pero ello no significa que la película
tenga visualmente un efecto sobre el espectador, que se haya detallado
correctamente y que el director se dejó de tonterías y creó una masacre
siniestra. Muy plausible.
Valoración sobre la segunda parte: 9
Mi valoración personal:
Del libro: 9
De la película (promedio de las
valoraciones antes vistas): 8.5
Este invierno decidí dar una oportunidad a
una novela de la que había oído hablar mucho. Cuando la película salió en cines
decidí no verla porque mi política siempre ha sido: no ver una adaptación sin
haber leído el libro primero.
Sinopsis
(Advertencia: esta sección puede contener información que, si vas a leer el libro, quizás no quieras conocer ahora mismo, si es así, sáltala y ve a la sección Crítica)
Suzane Collins presenta la historia de
Katniss Everdeen, en un país futuro y distópico llamado Panem, donde cada año
el Capitolio organiza lo que se denomina “los juegos del hambre” entre los doce
distritos que dividen dicho país.
Katniss ha tenido que sobrevivir a la
pobreza en que el Capitolio tiene sumidos a los distritos a través de actos que
se consideran ilegales, como cazar o salir del distrito. El día de la
selección, la hermana de Katniss es elegida tributo del distrito para competir
en los juegos, Katniss ocupa su lugar, dado que su hermana cuenta con sólo 12
años de edad.
De manera sorprendente, Katniss supera a
todos los demás contendientes en los preliminares, y en la arena, pese a tener
una única aliada, logra permanecer con vida el tiempo suficiente para que la
regla cambie: ahora pueden ganar dos sujetos. De ese modo ella busca a su
compañero masculino del Distrito 12, Peeta, quien había confesado públicamente
su amor por ella en una entrevista semanas antes. Así, consiguen ser los únicos
supervivientes, pero en una jugada arriesgada, el gobierno vuelve a cambiar la
regla. Ellos deciden dejar de jugar y suicidarse, y justo en el momento en que
lo van a hacer, los declaran triunfadores de los 74 juegos del Hambre.
No obstante, esa acción es considerada una
especie de sedición, y tanto Katniss como Peeta son considerados los
responsables de lo ocurrido, puesto que ha puesto el dedo en la llaga de los
Distritos, es decir, el país se encuentra al borde de una rebelión, todo
gracias a los juegos.
Crítica
Toda trilogía tiene reglas básicas. Algunas
las siguen al pie de la letra, otras no tanto; pero una trilogía que se precie
de serlo con todas sus letras tiene una primera parte que es el planteamiento
de personajes, lugares y situaciones, con una historia que comenzará y parecerá
terminar, dejando algunos cabos sueltos; la segunda tendrá más acción y será
más oscura, comenzando una historia que quedará a medias, y que se concluirá en
la tercera entrega, que es algo así como el allegretto, el final espectacular.
He de decir que la primera entrega de
Collins es correcta con la regla que antes cité. La historia fluye
correctamente, presenta desde un principio la historia de un mundo distópico,
raro, diferente al actual, personajes que tienen intereses y debilidades
acordes a su realidad y una prueba que solventar. El ritmo de la historia se
narra con brillantez, con giros calculados para tener un efecto perfecto en el
lector, aunque las dudas lo carcomerán casi hasta el final.
El lado negativo es que la historia es
demasiado predecible en algunos momentos. Pese a que varios de sus giros son
totalmente inesperados, de repente me parecía que a Katniss se le daba muy
fácil avanzar en los juegos, es decir, faltó una prueba más grande, más
monumental; pero el objetivo de dar inicio a la trilogía se logró sin necesidad
de más; por otro lado los personajes me parecen algo trillados, como sacados de
un molde prediseñado para “buenos” y “malos”. El balance es positivo, pero
reitero que hubo aspectos que resultaban un tanto cuanto predecibles y los
personajes un tanto cuanto forzados o bien bastante estereotipados.
La película: Un roto para un descosido
Si el libro tiene deficiencias
insoslayables, la película los tiene más. La dirección me parece débil, un
tanto lejana, y pese a que algunos de los actores hacen mucho de su trabajo, en
realidad faltó ver la dirección en algunas escenas y secuencias. La música no
es cosa del otro mundo, y he de decir que toda buena película que se precie de
serlo, tiene una música impresionante.
Ahora bien, el lado positivo se ve en los
vestuarios y caracterización. Los juegos se ven increíbles, y en efectos la
película es buena, pero no notable; el guión es un tanto cuanto forzado y con
una tendencia clara hacia el romance más que hacia la acción. Soy de la idea
que para que una historia funcione debe tener romance, pero no tanto. A veces
la miel empalaga.
En general, la película también pasa el
examen, pero desafortunadamente no logra conjurar los fantasmas del libro y aún
más, se crea sus propios demonios. Vale la pena verla, de cualquier modo.